Los parlamentarios Álvaro Carter (PRep), Francisco Orrego (RN), Patricio Briones (PDG) y Roberto Arroyo (Indep) respaldaron el traslado de internos de alta peligrosidad a la cárcel La Laguna y cuestionaron los reparos de los exministros Carolina Tohá y Luis Cordero a la puesta en escena del procedimiento.
Diputados de distintas bancadas salieron a respaldar la puesta en marcha del “Plan Cancerbero”, que durante esta jornada contempló el traslado de 191 internos, entre ellos 37 vinculados a estructuras de crimen organizado —nueve líderes y 28 integrantes—, hacia el Complejo Penitenciario La Laguna de Talca. Las declaraciones surgieron luego de que los exministros Carolina Tohá y Luis Cordero cuestionaran principalmente la dimensión comunicacional del operativo: Tohá lo calificó como un “espectáculo”, mientras Cordero apuntó a un despliegue “al estilo Bukele”.
Álvaro Carter (PRep) calificó la puesta en marcha del plan como un avance frente al crimen organizado y rechazó que las comparaciones internacionales desvíen el debate. “Hoy es un día histórico. El Plan Cancerbero ha comenzado. No más impunidad en las cárceles, no más control de las mafias desde las cárceles en las ciudades. Hoy el Gobierno ha dado un paso que ningún gobierno se atrevió con anterioridad, y la crítica de la izquierda, de Tohá, de Cordero, del Partido Socialista se basa solamente en el temor y en el fracaso que representan ellos contra el combate contra la delincuencia”. El parlamentario agregó: “¿A quién le importa si es estilo Bukele, si es estilo norteamericano, o el estilo que sea? Lo importante es que estamos enfrentando como nunca la delincuencia, y lo seguiremos lo seguiremos haciendo por el bien de todos los chilenas y chilenos”.
Desde Renovación Nacional, Francisco Orrego también cuestionó las críticas de los exsecretarios de Estado y sostuvo que el procedimiento marca una diferencia en el ejercicio de la autoridad. “A la izquierda le genera un pánico terrible ver que el principio de autoridad sí funciona. Salen Tohá y Cordero a rasgar vestiduras y a calificar esto como un espectáculo solo porque no toleran ver la eficiencia que ellos nunca tuvieron, porque este operativo muestra un cambio de timón definitivo en seguridad, algo ante lo cual los gobiernos anteriores simplemente se quedaron en la inacción”.
En tanto, Patricio Briones (PDG) apuntó directamente a la gestión anterior en seguridad pública. “La crítica de los exministros Tohá y Cordero al traslado masivo de reos evidencia la parálisis que caracterizó su gestión en seguridad pública. No son relevantes las comparaciones internacionales que utilicen para descalificar el procedimiento, el hecho central es que el Estado finalmente ejecuta acciones concretas de alta seguridad, algo que ningún gobierno previo concretó”.
Por su parte, Roberto Arroyo (Indep) sostuvo que centrar la discusión en la puesta en escena resta importancia al objetivo de recuperar autoridad dentro de las cárceles. “Catalogar un operativo de seguridad penitenciaria como un simple acto comunicacional ‘al estilo Bukele’ es un intento de invisibilizar las señales concretas de control estatal que Chile requiere y que este Gobierno está comenzando a entregar. La ciudadanía votó también por mayor seguridad, por recuperar el control de los espacios donde el Estado había ido perdiendo autoridad y por enfrentar con decisión al crimen organizado”. El legislador agregó que “las promesas de campaña no están hechas para quedar en los discursos: están para cumplirse. Y cuando un Gobierno cumple aquello que comprometió en materia de seguridad, la ciudadanía lo reconoce y lo agradece”.