El presidente del PPD y miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputadas y Diputados, Raúl Soto, se refirió a la seguidilla de señales de presión que Estados Unidos ha desplegado esta semana sobre Chile: el llamado del jefe del Pentágono, Pete Hegseth, a abandonar la Corte Penal Internacional; la inclusión de nuestro país entre las 40 economías acusadas de «riesgo de transbordo ilegal» de mercancías chinas; y la exigencia de sumarse a operaciones militares conjuntas y aumentar el gasto en Defensa.
«Estas nuevas imputaciones de Estados Unidos no tienen asidero alguno. Ya es hora de que el Gobierno deje su buenísimo, deje su ingenuidad en materia internacional, porque no le ha dado buenos resultados. La afinidad ideológica y política del Presidente Kast con Donald Trump evidentemente no solo no está ayudando, sino que incluso nos está perjudicando», afirmó el parlamentario.
Soto sostuvo que Chile «debe mantener una postura clara, autónoma y equidistante respecto de las grandes potencias», en momentos en que el país negocia una rebaja arancelaria con Washington y mantiene a China como su principal socio comercial.
Sobre la respuesta del ministro de Defensa, Fernando Barros —quien afirmó que «no somos el patio trasero de ningún país»—, el diputado valoró el gesto, pero apuntó a que la respuesta debe ser de Cancillería: «Uno esperaría que fuera una posición de Estado expresada por la Cancillería, con ciertos grados de prudencia en las formas, pero siendo categóricos respecto de la autonomía e independencia de nuestro país, y la equidistancia con las grandes potencias donde tenemos intereses puestos tanto en Asia como en Estados Unidos».