Los 14 jugadores del equipo proveniente de la comuna suroriente del Gran Santiago se posicionaron frente a 54 países, obteniendo la copa y logrando una victoria incuestionable para Chile en tierras Norteamericanas. Un triunfo nunca antes visto y que posiciona a la Selección chilena de fútbol adaptado como una potencia deportiva en inclusión, resiliencia y esperanza, lo que además les valió un importante reconocimiento en pleno congreso nacional otorgado por el ministerio del deporte.
El estadio de la Rice University en Houston, Texas fue el escenario que marcó para siempre la vida de los jugadores de la Selección Chilena de Fútbol adaptado. Allí, entre reflectores y vítores, y en un partido reñido que terminó con una victoria en penales, los 14 jugadores, todos con distintos grados de discapacidad intelectual y física, lograron un hito que incluso ellos en algún momento vieron lejano: Posicionarse como los campeones de la Genuine Cup 2026, un torneo internacional enfocado en la inclusión que reunió a 54 países, y que puso el nombre de Chile y sus representantes en lo alto.
El camino no fue fácil, hubo meses intensos de preparación y entrenamientos hasta cuatro días por semana, junto a un equipo técnico multidisciplinario que se dedicó a preparar a los jugadores y a sus familias para la aventura de sus vidas, la que concluiría el 01 de Agosto con un último tiro de gracia en penales y un indiscutido 2 a 0 frente a India que llevó a la bandera nacional a lo más alto, y al equipo a levantar el trofeo escribiendo una página inédita para el Fútbol Adaptado no solo de Puente Alto, sino de todo el país.
Daniel Cisternas, entrenador del equipo, destacó el impacto del trabajo realizado y cómo abordaron las distintas realidades de los deportistas. “Iniciamos este proceso con harta ilusión, fue un proceso no solamente físico, sino también emocional, abordando distintas situaciones que pudiesen afectarnos en la competencia, considerando que nuestros deportistas tienen una discapacidad intelectual y también una discapacidad física asociada”.
Agrega que, en el transcurso de la competencia, la que duró alrededor de una semana, jugaron 2 partidos por día y se enfrentaron a selecciones con amplia trayectoria, como Paises Bajos, Lituania, Estonia, Gana, Argentina, entre otros. “El proceso fue difícil porque perdimos algunos partidos y emocionalmente los chicos se vinieron un poco abajo, así que tocó hacer un trabajo emocional bastante sólido que nos generó el triunfo. Estamos muy contentos y obviamente tenemos las miras puestas en más competencias internacionales”
En una línea similar, Alejandra Solano, Terapeuta ocupacional y parte del cuerpo técnico, indicó que se generó todo un proceso preparatorio para abordar la copa. “Nuestro equipo es muy diverso y el diagnóstico de los chicos impacta en sus vidas de distinta manera. Desde ahí nosotros tratamos de plantearnos jugadores que pudieran ser seleccionados para competir de acuerdo a su desempeño deportivo, a su compromiso, a su alimentación, en cuanto a sus actividades de la vida diaria, al descanso, a la recuperación deportiva, a los hábitos deportivos, entonces tratamos de generar, en conjunto, un proceso muy colaborativo con la familia, quienes tuvieron un rol protagónico súper importante, y nos apoyamos mucho en ellos para mantener y aumentar lo más posible la motivación de los chicos”.
Agregó que esto significó un antes y un después en todos quienes se hicieron parte “Todo este proceso fue súper lindo, fue súper difícil, fue de superación. La verdad estoy súper contenta con este proceso, fue de mucho aprendizaje para ellos pero también para nosotros como cuerpo técnico, logramos superar muchos desafíos, conocer a los chicos y ver cómo ellos mismos superaron sus propios miedos, sus inseguridades, nosotros a confiar en ellos hasta último momento, entonces fue un proceso llenador súper significativo, nos une más todavía como equipo y nos gustaría mucho que más personas pudieran tener la oportunidad de vivir lo que nosotros vivimos”
LOS PROTAGONISTAS
Son 14, de distintas edades, distintas realidades y distintos diagnósticos, algunos de ellos nunca habían salido del país, pero estaban unidos por un sueño: traer el trofeo a Chile.
Eduardo Rojas, de 34 años, siempre fue fanático del futbol, y apenas tuvo la oportunidad de entrar a un equipo para personas con discapacidad no dudó en tomarla, “Me llegó la noticia que iba a representar a Chile en Estados Unidos, y fue para mi un momento de emoción y de felicidad, y no solo a Chile, sino también a mi comuna de Puente Alto. Más encima salir del país, viajar para todo el mundo, y de jugar con 54 equipos y salir campeón mundial, eso fue muy bonito para mi. Y quiero seguir logrando cosas, porque yo nunca pude ser futbolista profesional por mi discapacidad, ahora se me está dando esta opción de jugar futbol, de representar a Chile, a mi comuna de Puente alto y ser campeón mundial y eso es una muy bonita experiencia”
Su compañero, Manuel Sánchez de 26 años, comparte un sentimiento parecido “Llevo en el equipo 10 años y cuando supimos la noticia nos preparamos todos, sacrificamos muchas cosas y dejamos muchas cosas de lado, muchas comidas que estábamos acostumbrados a comer (risas), y nos pusimos full para el objetivo que era traernos la copa, y lo logramos. Todos los partidos estuvieron muy buenos, intensos, salimos adelante y ganando”.
Este triunfo no pasó inadvertido, y recibieron un reconocimiento especial en el Congreso Nacional, así como también por parte del Ministerio del Deporte, tras lograr la inédita hazaña y dejar el nombre del país en Alto.
Hoy el equipo tiene nuevos horizontes: buscar nuevas instancias de competición internacional y posicionarse como un referente de que la discapacidad nunca fue un impedimento para triunfar, crecer, y sobre todo, ganar.
Mientras tanto, sus nombres quedarán en la historia, para no ser olvidados:
Eduardo Rojas, Orlando Peña, Ricardo Mouat, Manuel Sánchez, Daniel Caro, Kevin Balboa, Javiera Saldaña, Ignacio González, Erwin Briceño, Francisco Figueroa, Javier Hernández, Sebastián Flores, Sebastián Bórquez, Ronald Riveros. Así como sus entrenadores y equipo técnico: Daniel Cisternas, Josué Lobos, Alejandra Solano, Ismael Bulnes y John Medina.



