- Tres multicanchas y una cancha de pasto sintético fueron reacondicionadas en el complejo educativo de 20 hectáreas de la fundación.
Más de 2.600 estudiantes de la Protectora de la Infancia podrán volver a utilizar las canchas deportivas de su campus educativo en Puente Alto, luego de un proyecto de recuperación que permitió reacondicionar tres multicanchas y una cancha de pasto sintético que la fundación buscaba intervenir hace varios años.
Las obras, financiadas con los aportes que realiza Polla Chilena de Beneficencia, incluyeron trabajos de reparación y pintura, permitiendo que los estudiantes cuenten con espacios deportivos renovados y en mejores condiciones para sus clases de educación física, talleres extraprogramáticos y actividades recreativas.
La Protectora de la Infancia es una fundación con más de 130 años de trayectoria dedicada a apoyar el desarrollo y bienestar de niños, niñas y jóvenes, especialmente de quienes se encuentran en contextos de vulnerabilidad, a través de programas de educación y protección. Las canchas se encuentran en un campus de 20 hectáreas, donde funcionan dos colegios de enseñanza básica y dos de enseñanza técnico profesional, los cuales suman más de 2.600 estudiantes. La fundación cuenta además con jardines infantiles y desarrolla distintos programas sociales y educativos, conformando una red que atiende en total a más de 8.000 niños, niñas y jóvenes.
“Polla nació con un propósito de beneficencia y ese compromiso está en nuestro ADN. Por eso, para nosotros es especialmente significativo ver cómo los recursos que genera nuestra actividad se transforman en beneficios concretos para las personas. Hoy lo vemos en estas cuatro canchas renovadas que vuelven a estar disponibles para más de 2.600 estudiantes, espacios que podrán disfrutar y utilizar todos los días. Es una expresión concreta del rol social que Polla ha cumplido desde su origen y que seguimos impulsando hasta hoy”, señaló el gerente general de Polla Chilena de Beneficencia, Demián Arancibia, tras la reinauguración de estos espacios.
Desde la Protectora de la Infancia destacaron el impacto que tendrá la recuperación de estos espacios en la formación y vida cotidiana de los estudiantes. “Nuestro propósito es cambiarle la vida a los niños, niñas y jóvenes que cuidamos y educamos. Estas canchas renovadas no solo son espacios para hacer deporte, son lugares donde los estudiantes aprenden a compartir, a trabajar en equipo y a crecer con disciplina y esfuerzo. Este es un gran avance, y agradecemos a Polla Chilena de Beneficencia por hacerlo posible. Aún tenemos varios desafíos pendientes, como techar una de estas canchas o construir un gimnasio, por lo que hacemos un llamado a otras empresas para que se sumen a este proyecto: nuestro sueño es convertir este campus en el espacio educativo y deportivo más importante de todo Puente Alto”, señaló Alejandra Canessa, gerenta general de la Protectora de la Infancia.
La Protectora de la Infancia es una de las 13 instituciones que recibe aportes provenientes de Polla Chilena de Beneficencia. Por ley, parte de los recursos generados por la empresa del Estado se destinan a organizaciones beneficiarias, permitiendo financiar iniciativas sociales en distintas zonas del país.