Una plataforma tecnológica accesible busca facilitar la comunicación entre personas Sordas y Carabineros frente a situaciones que requieren una respuesta inmediata. Proyecto Colaborativo de Vinculación con el Medio de la Universidad San Sebastián, desarrollado junto a la Comunidad Sorda, apunta a disminuir barreras que todavía dificultan el ejercicio autónomo de sus derechos.
Realizar una denuncia, pedir ayuda o entregar información frente a un delito son acciones que para una persona Sorda pueden verse dificultadas desde el primer contacto con una institución policial. Las barreras comunicacionales pueden afectar la comprensión de lo ocurrido, limitar la autonomía de quien denuncia y generar desconfianza frente a instituciones que deben brindar protección.
¿Qué ocurre, por ejemplo, cuando una persona Sorda necesita comunicarse con Carabineros mientras un delito está ocurriendo? Esa es una de las preguntas que busca abordar_ Justicia accesible: ajustes digitales, fortalecimiento policial y Comunidad Sorda, _Proyecto Colaborativo de Vinculación con el Medio (VcM) de la Universidad San Sebastián, sede Concepción.
Para Pablo Fuica, académico VcM de la carrera de Psicología y líder de la iniciativa, el desafío da cuenta de una problemática que va más allá de la comunicación. «No contar con mecanismos accesibles para denunciar constituye una limitación importante de la autonomía de las personas Sordas y al ejercicio efectivo de sus derechos, reflejando que históricamente muchos servicios públicos han sido diseñados pensando en una ciudadanía homogénea y no en la diversidad de formas de comunicación», explica.
Una solución construida desde distintas miradas
Uno de los ejes del proyecto es el desarrollo de una plataforma tecnológica accesible que facilite la comunicación entre personas Sordas y Carabineros, especialmente frente a situaciones que requieren una respuesta inmediata. En su desarrollo participan estudiantes y académicos de Psicología, Derecho, Ingeniería Civil Informática y Trabajo Social Advance, quienes abordan el desafío desde sus respectivas disciplinas y trabajan junto a Carabineros de Chile y la comunidad Sorda.
Benjamín Cruz, estudiante de Ingeniería Civil Informática, señala que uno de los principales desafíos fue compatibilizar ambas perspectivas. «El primero fue ponernos en el lugar de las personas Sordas y tratar de generar una solución que fuera lo más cómoda, intuitiva y accesible posible para ellas. El segundo fue lograr que esta solución pudiera coexistir con las necesidades operativas de Carabineros».
Derecho aporta desde los procedimientos y el ejercicio de derechos, mientras Psicología y Trabajo Social incorporan las dimensiones sociales, culturales e institucionales asociadas al acceso a la justicia. Ingeniería Civil Informática, en tanto, transforma esas necesidades en una solución tecnológica concreta.
Accesibilidad e inclusión
Pablo Fuica destaca que esta combinación permite enfrentar el problema desde una perspectiva más amplia, porque «la interdisciplinariedad nos recuerda que la accesibilidad y la inclusión dependen de la articulación entre personas, instituciones y conocimiento proveniente de distintas disciplinas».
Para los estudiantes, esa interacción también transforma el aprendizaje. Cruz asegura que trabajar con usuarios y profesionales de otras áreas «nos saca del ámbito ficticio y de la «simulación de situaciones», y nos acerca mucho más a la vida real y a las necesidades de las personas».
Desde Carabineros de Chile, el proyecto se entiende como una oportunidad para fortalecer la respuesta institucional ante situaciones en que las barreras comunicacionales pueden dificultar la atención.
El mayor Francisco Almuna, comandante de Grupo de la Escuela de Formación de Carabineros Sede Concepción, explica que el desafío es especialmente relevante en situaciones de flagrancia. Si bien hoy existe un protocolo para tomar declaración a víctimas de la comunidad Sorda, advierte que «los esfuerzos de este proyecto se centran en aquellos procedimientos de flagrancia en cuanto a la ocurrencia de un delito. Y nace la pregunta: ¿cómo nos comunicamos con la comunidad Sorda en una situación que está ocurriendo en el instante?».
Una atención más accesible desde el primer contacto
Contar con nuevas herramientas puede contribuir tanto a la atención de las personas como al propio procedimiento policial. «Permite mejorar la comunicación con las personas Sordas, entrega mayor certeza jurídica a los procedimientos, reduce la posibilidad de errores y favorece una atención más eficiente y respetuosa», sostiene Almuna.
El trabajo desarrollado busca también fortalecer la confianza entre la comunidad y las instituciones. Para el mayor Almuna, avanzar hacia una atención accesible permitiría que las personas Sordas puedan solicitar ayuda y realizar denuncias en igualdad de condiciones, particularmente cuando se requiere una respuesta inmediata.
A la vez, para quienes participan desde las aulas, la experiencia muestra hasta dónde puede llegar el aporte de su propia disciplina. «Creo que este tipo de proyectos nos demuestra que la tecnología puede ser mucho más que una herramienta: puede convertirse en un medio para generar oportunidades, inclusión y acceso a derechos fundamentales. Saber que nuestro trabajo puede tener un impacto real en la vida de otras personas es una de las cosas que más me motiva a seguir en este camino», concluye Cruz.