De acuerdo a un análisis de Colliers, el fortalecimiento de la cartera de proyectos mineros, el auge de inversiones vinculadas al cobre y litio, y la expansión de empresas proveedoras están impulsando una nueva etapa de crecimiento en el mercado de oficinas corporativas en Santiago.
La minería y las compañías que forman parte de su cadena de valor se han convertido en uno de los principales motores de la recuperación del mercado de oficinas en Chile. «Durante el último año, la demanda por espacios corporativos provenientes de empresas mineras, de ingeniería, construcción, tecnología, logística y servicios especializados ha crecido cerca de un 200%, impulsada por la apertura de nuevos proyectos, el fortalecimiento de equipos locales y el aumento de contratos asociados a la industria», señala un análisis de la consultora Colliers.
«Este dinamismo se ha traducido en un aumento de las búsquedas de oficinas de alto estándar, especialmente en edificios Clase A y A+, donde las compañías privilegian ubicaciones que faciliten la conexión con clientes, entidades financieras, autoridades y servicios corporativos. Las Condes, Providencia y Vitacura siguen concentrando gran parte de esta actividad, aunque otros polos de negocios también comienzan a captar una parte relevante de la demanda», explica Jaime Ugarte, Director Ejecutivo de Colliers.
De acuerdo con el seguimiento comercial de Colliers,» la expansión de proveedores mineros ha sido uno de los principales impulsores del mercado. Empresas ligadas a servicios de ingeniería, equipamiento, mantenimiento industrial, tecnología y gestión de proyectos han incrementado su presencia en Santiago para acompañar los planes de inversión que actualmente desarrollan las principales compañías mineras del país».
El ejecutivo afirma que «estamos observando una demanda mucho más activa por parte de empresas vinculadas a la minería, tanto de productores como de proveedores. Se trata de compañías que requieren consolidar equipos, fortalecer sus operaciones en Chile y proyectar crecimiento para los próximos años, lo que se está reflejando directamente en el mercado de oficinas».
El análisis destaca que la tendencia también ha favorecido la absorción de superficies vacantes y una mayor actividad en diversos submercados corporativos. «Mientras sectores tradicionales como El Golf y Nueva Las Condes continúan liderando las preferencias de las grandes compañías, Ciudad Empresarial ha ganado protagonismo como alternativa para empresas proveedoras y de servicios especializados, gracias a la disponibilidad de superficies de mayor tamaño, costos competitivos y una excelente conectividad con las principales autopistas urbanas».
Desde la consultora señalan que, de mantenerse el actual nivel de inversión minera, se espera que la demanda por oficinas continúe creciendo durante los próximos años, consolidando a la minería y a su ecosistema de proveedores como uno de los principales impulsores del mercado corporativo chileno. Esta expansión seguirá generando oportunidades tanto en los tradicionales polos de oficinas del sector oriente como en nuevos ejes de desarrollo empresarial, donde Ciudad Empresarial aparece como uno de los principales beneficiados por esta nueva ola de demanda corporativa.