Alimentación, bienestar y descuentos de uso cotidiano comienzan a integrarse a una propuesta de valor más amplia, en un escenario donde las compañías buscan complementar la remuneración con beneficios que tengan un impacto concreto en la vida de sus colaboradores.
¿Qué pesa hoy a la hora de elegir una empresa y decidir permanecer en ella? Si bien el sueldo continúa siendo un factor central, las compañías están ampliando la conversación sobre compensaciones e incorporando con mayor fuerza beneficios asociados a la alimentación, el bienestar y otras necesidades cotidianas de sus trabajadores.
Desde amiPASS explican que esta evolución no implica reemplazar una remuneración competitiva por beneficios adicionales, sino entender que ambos elementos forman parte de una propuesta de valor más amplia y de la experiencia que una empresa construye con sus colaboradores.
“Hoy una empresa no compite solamente por salario. También compite por la experiencia que es capaz de ofrecerle a una persona durante su relación laboral. El desafío es que los beneficios no sean prestaciones que existen solamente en el papel, sino herramientas que las personas realmente utilicen y que tengan un impacto concreto en su día a día”, explica Patricio Dueñas, CEO y fundador de amiPASS.
Esta mirada coincide con las prioridades que manifiestan los propios trabajadores. Según el Randstad Employer Brand Research 2026, el 65% de las personas en Chile identifica un salario y beneficios atractivos como el principal factor al elegir un empleador, por encima de la estabilidad laboral (60%), un ambiente de trabajo agradable (58%), el equilibrio entre la vida personal y laboral (56%) y las oportunidades de crecimiento profesional (54%).
El estudio también evidencia un desafío para las compañías: mientras salario y beneficios ocupan el primer lugar entre los atributos que las personas esperan de un empleador ideal, caen al octavo puesto cuando evalúan a su empleador actual, mostrando una brecha entre las expectativas de los trabajadores y lo que perciben que reciben.
Beneficios que se sientan en el día a día
Para amiPASS, este escenario está impulsando una transición desde prestaciones aisladas hacia beneficios que buscan responder de manera más directa a las necesidades de los colaboradores.
En ese contexto, la alimentación adquiere especial relevancia por tratarse de un gasto recurrente y transversal, lo que permite que el beneficio entregado por una compañía tenga una expresión concreta durante la jornada laboral.
“Cuando hablamos de beneficios, más no necesariamente significa mejor. Un buen beneficio tiene que resolver una necesidad real, ser fácil de utilizar y adaptarse a las personas. Si el trabajador puede incorporarlo efectivamente a su vida cotidiana, su valor se vuelve mucho más tangible”, señala Dueñas.
El bienestar también forma parte de esta evolución. El estudio de Randstad muestra que el 91% considera importantes o muy importantes los beneficios asociados a salud y bienestar. Le siguen aquellos relacionados con jubilación y seguridad financiera (90%), carrera y desarrollo profesional (89%) y licencias y tiempo libre (88%).
De beneficios aislados a una experiencia más integral
El cambio también supone un desafío para las áreas de Recursos Humanos: no solo definir qué prestaciones entregar, sino procurar que sean conocidas, utilizadas y valoradas por los trabajadores.
Actualmente, amiPASS cuenta con más de 2.000 empresas clientes, 280.000 colaboradores activos y una red de más de 30.000 comercios en Chile. La compañía administra digitalmente el beneficio de alimentación, permitiendo a las empresas gestionar recargas y gastos de manera online y a los trabajadores utilizar su beneficio a través de una aplicación.
A ello se suma amiLIFE, plataforma que incorpora beneficios asociados al bienestar y amplía la experiencia más allá de la alimentación.
“Las empresas están entendiendo que la propuesta de valor no termina en la remuneración mensual. El sueldo seguirá siendo fundamental, pero los beneficios pueden complementar esa propuesta cuando están bien diseñados, responden a necesidades reales y acompañan a las personas en su vida cotidiana”, concluye Dueñas.