No tomar en cuenta alguna de las señales puede ser un error grave a la hora de identificar a tiempo un ataque al corazón. Especialistas advierten que, en ocasiones, el dolor torácico en mujeres suele atribuirse a la menopausia o ataques de ansiedad.
El corazón femenino tiene un lenguaje distinto al masculino y, muchas veces, no se escucha a tiempo. Según especialistas, factores hormonales, metabólicos y también prejuicios clínicos hacen que las mujeres consulten más tarde ante síntomas cardíacos, lo que se traduce en diagnósticos tardíos y peores desenlaces. El desafío, dicen, es aprender a distinguir qué molestias ameritan una evaluación cardiológica y cuáles no.
¿Cuál es la relación entre la menopausia y los ataques cardíacos?
El Dr. Aníbal García Huidobro, ginecólogo de Clínica Dávila Vespucio, aclara: «El riesgo cardiovascular aumenta con el climaterio porque los estrógenos tienen un factor protector a nivel del corazón y los vasos sanguíneos. Entonces, la disminución de estrógenos va aumentando ese riesgo. Además, en Chile, a la edad en que a las mujeres normalmente les llega la menopausia hay una mayor frecuencia de obesidad, resistencia a la insulina o diabetes e hipertensión, factores que también aumentan el riesgo cardiovascular”.
¿Por qué no se consulta?
El Dr. Mauricio Cancino, médico internista de Clínica Ciudad del Mar, explica: «Una de las razones es que ciertos malestares, como el dolor de pecho, suelen atribuirse automáticamente a la menopausia, sin distinguir qué síntomas están efectivamente relacionados con este proceso hormonal y cuáles podrían tener un origen distinto. Esta atribución errónea es riesgosa porque puede llevar a que síntomas de alerta de enfermedad coronaria relevantes, tales como el dolor opresivo, la falta de aire o la fatiga se presentes sin la debida consulta oportuna».
“También pueden presentarse sudoración excesiva, ansiedad y desmayos, por lo que ante cualquier duda deben consultar en un centro asistencial lo más cercano posible”, agrega el Dr. Aníbal Zamorano, cardiólogo jefe de la Unidad Coronaria de Clínica Santa María.
Dr. Pablo Mejías, cardiólogo de Clínica Biobío, indica: «Durante muchos años el dolor torácico en la mujer ha sido subestimado, atribuyéndolo erróneamente a ataques de pánico o crisis de ansiedad. Esa minimización tiene consecuencias graves: las mujeres terminan sufriendo más infartos, más insuficiencia cardíaca y una mayor mortalidad, precisamente porque no fueron evaluadas a tiempo. Por eso, es fundamental educar a la población para que sepa reconocer cuándo consultar y mantenga al día sus controles crónicos».
El Dr. Fernando Mellado, cardiólogo de Clínica Dávila, complementa: “La señal que no se debe atribuir automáticamente a la ansiedad es el dolor retroesternal (donde está el esternón), de carácter opresivo, que puede extenderse hacia el brazo izquierdo o la mandíbula y acompañarse de sudoración o diaforesis”.
Respecto a los síntomas, el Dr. Rodrigo Sagardia, médico general de Help Rescate, agrega: “Los infartos agudos al miocardio presentan características típicas que comparten tanto hombres como mujeres. Entre ellas se encuentra un dolor intenso y generalmente opresivo en el centro del pecho, que puede irradiarse hacia la mandíbula, la espalda o el brazo izquierdo”.