El armado masivo de infraestructuras provisorias enciende las alarmas técnicas. Expertos advierten que el «efecto vela» y la deficiencia en anclajes amenazan los montajes temporales frente a la presión de los plazos de entrega.
Ad portas de las celebraciones de Fiestas Patrias, la industria de la seguridad laboral emitió una alerta técnica orientada a los montajes e infraestructuras provisorias en todo el país. Ante el despliegue masivo de fondas, carpas, escenarios y torres de iluminación, especialistas hacen un llamado urgente a productoras y organizadores a extremar las medidas preventivas en terreno.
De acuerdo con las cifras del Informe Anual de Accidentabilidad de la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO), los trabajos en altura se mantienen como el principal foco de siniestralidad crítica en Chile, acumulando 498 accidentes graves en el último año (un 28% del total nacional de eventos graves). En el contexto de los eventos patrios, este riesgo se traslada directamente a las labores de armado y desmontaje.
«El deber de protección hacia las cuadrillas no puede quedar supeditado a la prisa por entregar una estructura o inaugurar un recinto. A los riesgos propios del trabajo en altura física se suma una amenaza poco visibilizada: el ‘efecto vela’. Cuando vientos de solo 40 km/h golpean coberturas textiles mal tensadas, generan fuerzas de tracción masivas capaces de volcar puntos de sujeción deficientes y provocar el colapso en cadena de las instalaciones», explica Eduardo Quezada, Consultor Técnico Especialista de Segma.
Desde el punto de vista normativo, la regulación fija el límite del trabajo en altura física a partir de los 1,8 metros, un umbral crítico respaldado por la reciente Resolución 1.117 de la SUSESO, a partir del cual una caída libre sin sistemas de detección adecuados acarrea consecuencias fatales o lesiones multisistémicas.
En las infraestructuras temporales, omitir los cálculos de estabilidad estática o improvisar en los sistemas de anclaje no solo expone al personal a caídas y aplastamientos, sino que enfrenta a los organizadores a severas sanciones legales, paralización de faenas y riesgos directos para el público asistente.
Frente a la inminencia de las festividades, expertos instan a municipios, productoras y empresas mandantes a realizar auditorías técnicas in situ antes del uso público de cualquier recinto, validando la resistencia mecánica de cada punto de apoyo y la revisión de los elementos de protección personal de los trabajadores en faena.