El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual de 0,6% en agosto, acumulando 3,6% en lo que va del año y llevando la inflación a 12 meses hasta 4,1%, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
El resultado sorprendió al mercado, que esperaba un avance cercano a 0,3%. Nueve de las 13 divisiones de la canasta aportaron incidencias positivas durante el mes, aunque buena parte del movimiento se concentró en dos áreas.
Nicolás Román, economista y académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes (Uandes), pone el foco en alimentos y transporte. Según explica, ambos componentes estuvieron detrás de una parte importante del incremento observado durante agosto.
¿Qué estuvo detrás del alza?
En el primer caso, el economista vincula parte del encarecimiento con el fenómeno de El Niño, que, según explica, ha afectado a hortalizas y tubérculos. También menciona el cierre temporal del cruce trasandino en medio del aumento de la carne. “Tuvimos varias semanas cerrado el Paso Fronterizo Los Libertadores desde donde se importan carnes provenientes de Argentina y Brasil”, señala.
Los datos del INE muestran que alimentos y bebidas no alcohólicas subieron 1,4%, con una incidencia de 0,317 puntos porcentuales en el IPC. Entre los productos que más aumentaron estuvieron las papas, con 17,8%, y la carne de vacuno, con 3,9%.
Por otra parte, la división de transporte avanzó 1,6% y aportó 0,201 puntos porcentuales al índice. Dentro de este grupo destacaron los pasajes aéreos internacionales, cuyo valor aumentó 32,6%, mientras la gasolina anotó una variación de 0,9%.
Sobre este comportamiento, el académico de la Uandes relaciona el alza del transporte aéreo con el conflicto en Medio Oriente y los elevados precios del petróleo. “Lo otro que influye muchísimo es, por supuesto, el transporte, particularmente el transporte aéreo”, concluye Román.