Destacando su crecimiento académico e institucional, la Universidad Tecnológica Metropolitana celebró recientemente más de cuatro décadas de historia, desde el surgimiento del antiguo IPS. Entre los nuevos temas a considerar, su rectora Marisol Durán Santis destacó que las universidades deben enfrentar los retos de la IA.
“Los datos son elocuentes: según la UNESCO, ocho de cada diez estudiantes y nueve de cada diez docentes utilizan herramientas de inteligencia artificial. Sin embargo, apenas una de cada cinco universidades cuenta con una política que oriente su uso”.
Así lo señaló la rectora de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), Marisol Durán Santis, al conmemorar 45 años de historia de la institución, con una ceremonia en la que se repasaron los principales hitos alcanzados y se proyectaron los desafíos que enfrenta la educación superior ante las transformaciones tecnológicas, sociales y económicas del país.
Junto con destacar el crecimiento de la UTEM en ámbitos como número de titulados y tituladas, matrícula de pregrado, publicaciones científicas, programas de postgrado, modelo educativo, avances académicos y liderazgo en materia de sustentabilidad, la rectora y presidenta del Consorcio de Universidades del Estado de Chile (Cuech), reflexionó sobre los retos que implica la IA en la dinámica pedagógica.
“La inteligencia artificial pone a prueba el sentido mismo de la universidad y nos exige decidir con criterio sobre integridad académica, gobernanza de datos, sesgos algorítmicos, brecha digital y hasta la huella ambiental de la propia tecnología”, indicó la autoridad académica.
Nuevas competencias
La jornada tuvo como principal invitado al académico chileno de la Universidad de Boston y especialista en inteligencia artificial, Alexis Montecinos Bravo, quien -a propósito de lo planteado por la rectora Durán Santis- desarrolló la conferencia magistral “Inteligencia Artificial en la nueva era: la revolución de la educación IA”.
El investigador planteó que la incorporación de estas herramientas no necesariamente implica reemplazar las capacidades humanas, sino transformar las formas de aprendizaje y las competencias que deberán desarrollar las nuevas generaciones.
“Creo que hay una cierta reticencia a ocuparla porque pensamos que nos va a reemplazar en todo y que vamos a dejar de aprender. Básicamente lo que vamos a hacer es modificar la forma en que aprendemos, generar nuevas competencias y dejar otras en el pasado (…) de modo que sepamos cuándo se puede ocupar, cuándo no y de esa forma, cómo equilibremos eso”.
La reflexión reunió también a representantes de otras universidades públicas. Solange Tenorio Eitel, rectora de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, destacó la importancia de incorporar una dimensión ética al uso de estas tecnologías.
“Muy contentos de esta charla y muy motivados para ver cómo podemos seguir avanzando en esta línea y, sobre todo, no dejar la perspectiva ética de la inteligencia artificial en los procesos de enseñanza aprendizaje, donde sabemos que el rol docente es clave”.
Por su parte, Jenniffer Peralta Montecinos, rectora de la Universidad de Tarapacá, relevó el papel de las instituciones estatales frente a la transformación tecnológica.
“Nos invita justamente a reflexionar en el rol que estamos haciendo las universidades, las universidades estatales y públicas en particular y cómo incorporamos las estrategias, las herramientas, pero también las formas de hacer universidad”.