La iniciativa permitió a las familias del jardín “Los Pinitos” de Reñaca Alto, conocer, probar y conversar sobre las preparaciones que reciben diariamente los niños y niñas, además de llevarse recomendaciones para continuar promoviendo una alimentación saludable en sus hogares.
¿Qué comen los niños y niñas mientras están en el jardín infantil? ¿Cómo se preparan sus alimentos? ¿Y cómo pueden las familias continuar ese trabajo en casa?
Esas fueron algunas de las preguntas que pudieron responder las familias del jardín infantil “Los Pinitos” de Reñaca Alto, perteneciente a la JUNJI Valparaíso, quienes participaron en una degustación gastronómica del Programa de Alimentación.
La jornada tuvo un ingrediente especial: las familias pudieron conocer y probar directamente algunas de las preparaciones que sus hijos e hijas reciben durante su jornada educativa, acercándose a los alimentos, sus formas de preparación y la manera en que son servidos en el establecimiento.
Más que una degustación, la actividad se convirtió en una instancia para conversar, resolver dudas y compartir recomendaciones que las familias pueden incorporar en sus propios hogares, especialmente para fomentar desde temprana edad el consumo de frutas, verduras y otros alimentos nutritivos.
“La empresa a cargo nos mostró los alimentos, las preparaciones, cómo se preparan, cómo se sirven, cómo la familia también puede apoyar con estas iniciativas en la casa, a fomentar el consumo de frutas y verduras, de los distintos alimentos que nos entrega el programa de alimentación, que son tan positivos y que tienen tanto valor nutricional para nuestros niños y niñas”, señaló Damaris Valenzuela.
Generar estos espacios permite fortalecer una relación de colaboración permanente con las familias y acercarlas a experiencias que forman parte de la vida cotidiana de los niños y niñas en el jardín infantil.
La subdirectora de Planificación de JUNJI Valparaíso, Isis Inostroza, relevó precisamente el valor de abrir estos espacios de participación.
“Cuando las familias conocen lo que comen sus hijos e hijas y pueden participar de estas experiencias, se genera una conexión muy valiosa entre el jardín y el hogar. Nuestro desafío es que el bienestar de los niños y niñas sea un compromiso compartido, y actividades como esta nos permiten avanzar juntos en la formación de hábitos saludables desde la primera infancia”.
Para las familias, además, la experiencia permitió conocer desde otra perspectiva una parte importante de la rutina de sus hijos e hijas.
“Me pareció muy entretenida, informativa, sabemos cómo nuestros niños se van alimentando en el jardín y nos da la información de cómo podemos alimentarlos en nuestros hogares”, comentó Camila Toro, apoderada del establecimiento.
El Programa de Alimentación de JUNJI busca contribuir a la alimentación y nutrición de los niños y niñas durante su permanencia en los establecimientos, pero sus beneficios también pueden proyectarse más allá del horario del jardín.
Por eso, para el equipo educativo de Los Pinitos, incorporar a las familias en una experiencia concreta fue una oportunidad para transformar la información en aprendizaje.
Ver los alimentos, conocer las preparaciones, probarlas y conversar sobre ellas permitió que las familias no fueran solamente receptoras de información, sino protagonistas de una experiencia que pueden continuar en sus hogares.
La iniciativa también refleja el compromiso del equipo educativo con el bienestar integral de los niños y niñas y con la construcción de una comunidad donde las familias tienen un rol activo.
“Para nosotros como equipo educativo es muy importante que las familias conozcan de cerca lo que comen sus hijos e hijas, porque la alimentación también es parte de su aprendizaje y bienestar. Queremos que las familias se sientan parte de este proceso, que puedan conocer las preparaciones, resolver sus dudas y llevarse nuevas ideas para sus hogares. Cuando trabajamos juntos, jardín y familia, podemos generar hábitos saludables que acompañen a nuestros niños y niñas no solo aquí, sino también en sus casas”, explicó Marissa Segura, directora del jardín infantil.
Así, desde Reñaca Alto, una actividad cotidiana como la alimentación se transformó en una oportunidad para encontrarse, aprender y compartir un mismo propósito: que los niños y niñas crezcan rodeados de experiencias que favorezcan su bienestar y que los hábitos saludables puedan acompañarlos también en casa.