Cambios de rutina, viajes y celebraciones pueden hacer que muchas personas interrumpan sin querer tratamientos para la hipertensión, diabetes, colesterol o enfermedades tiroideas. Experto de la U. Andrés Bello explica por qué no se deben suspender y cuándo es necesario consultar.
Las celebraciones de Fiestas Patrias suelen venir acompañadas de viajes, reuniones familiares y cambios importantes en los horarios habituales. En medio de estas actividades, no son pocas las personas que olvidan tomar sus medicamentos o deciden suspenderlos temporalmente, especialmente cuando padecen enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes, colesterol elevado o trastornos de la tiroides. Aunque pueda parecer una situación menor, las consecuencias pueden ir desde descompensaciones leves hasta complicaciones de gravedad.
“Durante las celebraciones es muy común que cambien nuestros horarios y rutinas y, con eso, también aumenta la posibilidad de olvidar los medicamentos. Una dosis aislada puede tener poco impacto con algunos tratamientos, pero con otros puede ser bastante relevante, especialmente en enfermedades como hipertensión o diabetes”, explica Gonzalo Cruz, académico de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar.
Riesgos y errores
El químico farmacéutico agrega que suspender antihipertensivos puede provocar un aumento de la presión arterial e incluso episodios de hipertensión de rebote, mientras que en pacientes diabéticos la omisión del tratamiento puede elevar significativamente los niveles de glucosa. «También debemos tener cuidado con anticoagulantes, antiagregantes plaquetarios y otros tratamientos cardiovasculares, porque interrumpirlos puede aumentar el riesgo de complicaciones graves, como un infarto o un accidente cerebrovascular», advierte.
Entre los errores más habituales durante los viajes o celebraciones se encuentran salir de casa con una cantidad insuficiente de medicamentos, perder los horarios habituales de administración o suspender una dosis porque se consumirá alcohol. “También ocurre que algunas personas toman una dosis doble al día siguiente para compensar la olvidada. Esto no debe hacerse automáticamente, porque puede aumentar la concentración del medicamento y con ello el riesgo de reacciones adversas”, señala Cruz. El académico subraya que el alcohol puede interactuar con distintos tratamientos y favorecer efectos como somnolencia, hipotensión o alteraciones metabólicas, por lo que recomienda consultar previamente en caso de dudas. Asimismo, recalca la importancia de mantener los medicamentos en sus envases originales y respetar las condiciones de almacenamiento indicadas.
Recomendaciones
Para evitar inconvenientes durante estas fechas, el especialista aconseja planificar con anticipación. “Recomiendo revisar cuántos días estaremos fuera y llevar medicamentos suficientes, idealmente algunas dosis adicionales por si aparece algún retraso o imprevisto. También es útil programar alarmas en el teléfono o utilizar un pastillero cuando cambian los horarios habituales”, comenta. Además, sugiere portar una lista con los nombres de los medicamentos, dosis y horarios, especialmente en personas que utilizan varios tratamientos.
Respecto de cuándo consultar a un profesional de la salud, Cruz enfatiza que no existe una regla única. “No es lo mismo olvidar una dosis de levotiroxina o de una estatina que omitir insulina, un anticoagulante o ciertos medicamentos cardiovasculares. Si se ha olvidado más de una dosis o simplemente no se sabe cómo retomar el tratamiento, lo recomendable es consultar antes de intentar compensarlo por cuenta propia”, afirma. También indica que síntomas como dolor de pecho, dificultad para respirar, desmayos, confusión, debilidad repentina, alteraciones importantes de la presión arterial o de la glicemia requieren atención médica inmediata.
Fiestas Patrias invitan a relajarse y disfrutar, pero siempre recordando que el cuidado de la salud no debe quedar en pausa.