Durante las celebraciones la generación de residuos puede multiplicarse entre seis y siete veces. Desde TriCiclos llaman a poner el foco no solo en reducir la basura, sino también en su separación y valorización posterior.
Las Fiestas Patrias concentran en pocos días un aumento significativo del consumo de alimentos, bebidas y productos de un solo uso. De acuerdo con información del Ministerio del Medio Ambiente, durante estas celebraciones la generación de residuos puede aumentar seis a siete veces respecto de un período normal, llegando hasta 8 kilos por persona al día.
Pero el desafío no termina cuando se retiran las bolsas de basura de las fondas, casas o lugares de celebración. La pregunta es qué ocurre después con esos residuos y cuánto de lo que generamos puede efectivamente volver al ciclo productivo.
“Las Fiestas Patrias son una buena oportunidad para mirar nuestros hábitos de consumo. Hay una gran cantidad de botellas, latas, envases, cartón, plásticos y residuos de alimentos que podrían tener algún nivel de valorización, pero para eso es fundamental prevenir, reutilizar y separar correctamente desde el origen”, explica Daniel Paredes, gerente general de TriCiclos.
Entre las medidas más simples está preferir vasos, platos y cubiertos reutilizables, optar por envases retornables cuando sea posible, evitar compras excesivas de alimentos y reducir el uso de productos desechables.
Y cuando el residuo ya fue generado, la separación adquiere especial importancia. Botellas de vidrio, latas, cartón y determinados envases pueden ser reciclados si son correctamente separados y llegan a sistemas que cuenten con las condiciones necesarias para procesarlos.
“Un material mezclado con restos de comida o líquidos puede perder sus posibilidades de valorización. Por eso, separar en origen no es un detalle; es una condición para que los residuos puedan transformarse nuevamente en materias primas”, señala Paredes.
Los residuos orgánicos representan, además, uno de los principales desafíos. En Chile constituyen cerca del 58% de los residuos sólidos municipales, pero se valoriza menos del 1% de esta fracción. Su adecuada gestión permitiría aprovecharlos mediante alternativas como compostaje o biodigestión.
Para TriCiclos, esto también evidencia una brecha de infraestructura. “No basta con pedirle a las personas que separen. Necesitamos sistemas de recolección diferenciada, infraestructura de valorización y mayor cobertura para que ese esfuerzo efectivamente tenga un destino”, plantea el ejecutivo.
Así, de acuerdo con el profesional, unas Fiestas Patrias más circulares requieren actuar en tres momentos: reducir y reutilizar antes de generar residuos; separar correctamente durante el consumo; y asegurar que posteriormente existan sistemas capaces de valorizarlos.
“Celebrar de manera más circular no significa cambiar nuestras tradiciones. Significa tomar mejores decisiones antes, durante y después del consumo. Porque cuando termina el 18, para los residuos recién comienza una nueva etapa. Determinar si terminan como basura o si pueden volver a convertirse en recursos, depende de todos”, concluye Paredes.