– Frente al aumento de casos graves en clínicas veterinarias durante las Fiestas Patrias, el director del Hospital Veterinario de la Universidad San Sebastián (USS), Rubén Muñoz, detalla las prácticas cotidianas que debemos erradicar para cuidar a los animales en el hogar.
Las celebraciones del 18 de septiembre son sinónimo de alegría y fiesta para los chilenos, pero en las clínicas veterinarias representan uno de los fines de semana más críticos del año. Durante estas fechas, en las salas se ve un aumento drástico en casos de intoxicaciones, trastornos gastrointestinales severos y accidentes, la mayoría de ellos causados por descuidos o desconocimiento.
Para evitar que tu perro o gato termine hospitalizado, el director del Hospital Veterinario de la USS, Rubén Muñoz, advierte sobre los 5 errores más graves que debemos evitar:
- Llevarlos a las fondas o ramadas
Las aglomeraciones no son un paseo para ellos. A nivel físico, están expuestos a pisar vidrios rotos o restos de palos de anticucho. O incluso consumir alcohol y restos de alimentos que se hayan caído al suelo. A nivel neurológico, el exceso de estímulos (música fuerte, gritos) genera una sobrecarga sensorial que eleva sus niveles de cortisol, provocando un cuadro de estrés agudo.
- Compartir sobras del asado, empanadas o huesos
El sistema digestivo de perros y gatos no está diseñado para nuestra dieta dieciochera. La grasa de choripanes o carnes podría provocar pancreatitis aguda, una inflamación severa y muy dolorosa que puede ser letal. Por otro lado, la cebolla (presente en el pino) es tóxica para los perros, pues destruye sus glóbulos rojos causando anemia. En general, los aliños y condimentos pueden causar graves alteraciones de salud. Finalmente, darle huesos es un riesgo de cirugía inminente: pueden perforar el esófago, estómago e intestinos, o causar una obstrucción en ellos.
- No aislarlos del ruido excesivo
La música a alto volumen, los gritos y la pirotecnia no solo los asustan, sino que provocan una respuesta fisiológica de pánico. Esto se traduce en taquicardia, hiperventilación e hipersalivación. En su desesperación por huir del dolor acústico, muchos animales sufren traumatismos severos al chocar contra ventanales, saltar rejas o ser atropellados.
- Dejar basura o vasos de alcohol a su alcance
El instinto exploratorio de las mascotas los lleva a hurgar en la basura. Ingerir un palo de anticucho con restos de carne es una de las causas más comunes de perforación intestinal en esta época. Además, el consumo accidental de alcohol (restos de terremoto, chicha o cerveza) deprime rápidamente su sistema nervioso central, causando letargo, vómitos, hipotermia, hipoglicemia e incluso un coma etílico.
- Automedicación
Muchos tutores intentan calmar la ansiedad de sus mascotas con sedantes humanos o gotas sin prescripción médica, lo que puede provocar un paro cardiorrespiratorio. Peor aún, si la mascota presenta dolor de estómago por comer algo indebido, darles antiinflamatorios como Paracetamol o Ibuprofeno es altamente tóxico y puede causarles una falla hepática o renal irreversible en cuestión de horas.
«En la práctica clínica, las Fiestas Patrias son sinónimo de urgencias que en un 90% son totalmente prevenibles. Creer que el perro “lo pasa bien” acompañándonos a una fonda, o que no le hará daño un pedazo de empanada para que no mire con pena, es un error que puede costarles la vida o requerir cirugías de emergencia. El mayor acto de amor en este 18 es respetar su naturaleza: dejarlos en casa, en un ambiente controlado, seguro y manteniendo su dieta habitual», explicó Muñoz.
Ante síntomas como vómitos recurrentes, abdomen inflamado o duro al tacto, diarrea con sangre, letargo extremo o jadeo incontrolable, la indicación es clara: no esperar y acudir de inmediato a un centro veterinario de urgencia.