- Con cerca de 407 mil vehículos saliendo de la Región Metropolitana entre el jueves 17 y el domingo 20 de septiembre, y restricciones horarias a la circulación de camiones en las principales rutas, especialistas llaman a prestar atención a conductas habituales como conducir apurado, reducir demasiado la distancia entre vehículos, distraerse durante una congestión o emprender el regreso sin haber descansado lo suficiente.
El viaje puede durar más de lo previsto, las carreteras presentan períodos de alta congestión y los tiempos de traslado aumentan. El plan de contingencia del Ministerio de Obras Públicas proyecta la salida de cerca de 407 mil vehículos desde la Región Metropolitana entre el jueves 17 y el domingo 20 de septiembre, con la mayor congestión prevista para la tarde del jueves. A ello se suman las restricciones a la circulación de camiones en la Ruta 68, la Ruta 5 Norte y la Ruta 5 Sur, el jueves 17 entre las 12:00 y las 19:00 horas y el viernes 18 entre las 09:00 y las 15:00 horas.
El resultado es una carretera distinta a la de una semana normal. Hay más vehículos por kilómetro, avance intermitente y una mezcla de conductores particulares, buses y transporte de carga compartiendo los mismos tramos en horarios acotados. En esas condiciones, decisiones aparentemente menores al volante pueden transformarse en factores de riesgo, especialmente cuando se combinan con cansancio, apuro y distracciones.
El primer error es intentar recuperar tiempo aumentando la velocidad después de haber quedado atrapado en una congestión. Según Conaset, el 28% de las víctimas fatales en siniestros viales en Chile se asocia a velocidad imprudente o pérdida de control del vehículo, factor que además agrava las consecuencias del siniestro.
“En un viaje largo, llegar veinte o treinta minutos después no cambia el destino, pero tomar riesgos para recuperar ese tiempo sí puede cambiar completamente el resultado del viaje. Cuando hay congestión, el conductor tiene que asumir desde el comienzo que el trayecto probablemente será más largo y manejar de acuerdo con esas condiciones”, explica Mario Yáñez, gerente general de GPS Chile.
El segundo es la distracción, que cobra especial importancia durante los tacos. Revisar mensajes mientras el vehículo avanza lentamente, o incluso durante una detención, reduce la atención sobre lo que ocurre alrededor. Estudios internacionales citados por Conaset indican que manipular el celular al conducir es comparable a manejar en estado de ebriedad y multiplica por cuatro la probabilidad de verse involucrado en un siniestro.
El tercero y el cuarto se expresan en el estilo de conducción. Reducir demasiado la distancia con el vehículo que antecede y sostener frenadas y aceleraciones constantes en tráfico detenido reduce el margen de reacción de toda la fila. A ello se suma no asegurar correctamente la carga antes de salir, una revisión que tiende a acortarse cuando el viaje comienza apurado.
El quinto es iniciar el viaje sin descanso suficiente, ya sea inmediatamente después de una jornada extensa de trabajo o en el regreso, cuando el cansancio acumulado puede convertirse en un riesgo tan relevante como durante la salida.
“Muchas veces ponemos toda la atención en el viaje de ida y olvidamos el regreso. Después de varios días de celebración puede haber menos horas de sueño y menor capacidad de reacción. Si una persona no está en condiciones de conducir, la mejor decisión es postergar la salida o entregar el volante a alguien que haya descansado”, agrega Yáñez.
Desde GPS Chile recomiendan anticipar las maniobras, evitar cambios reiterados de pista en situaciones de congestión, mantener el teléfono fuera del alcance del conductor y planificar las detenciones antes de iniciar el recorrido. En el caso de quienes conducen por trabajo, ya sea transporte de carga, de pasajeros o reparto, se suma la necesidad de programar las rutas considerando tiempos de viaje superiores a los habituales y las ventanas horarias de restricción vigentes, de modo que el conductor no tenga que compensar en carretera lo que no se resolvió en la planificación. En esos casos, el uso de tecnologías que identifican conductas de riesgo en tiempo real, como fatiga, distracción o uso del teléfono móvil, permite alertar durante el trayecto y no después.
El llamado para estas Fiestas Patrias es simple. El viaje comienza antes de encender el motor. Salir con tiempo suficiente, asumir que habrá mayor tráfico, conducir concentrado y evaluar las condiciones físicas antes del regreso puede evitar que el apuro por llegar transforme una celebración en una situación de riesgo.