El diputado Jaime Mulet (Federación Regionalista Verde Social) calificó como un error del Gobierno el rechazo en la Cámara de la reforma constitucional que buscaba ampliar el plazo de retención de personas extranjeras con orden de expulsión administrativa, iniciativa que no alcanzó el quórum requerido por un voto. El proyecto estaba en su primer trámite constitucional.
Al respecto, Mulet señaló que “es un error de parte del Gobierno porque creo que confiaron en la votación, porque había mucha gente de oposición que estábamos dispuestos a apoyar este proyecto. Es el primer trámite”.
El parlamentario sostuvo que el actual plazo de cinco días resulta insuficiente en determinados procedimientos de expulsión y recordó que el problema ya se arrastraba desde la administración anterior.
“Estoy convencido que se requieren más de cinco días para algunas expulsiones de orden administrativo, y los cinco días son insuficientes. Fueron insuficientes para el anterior gobierno y lo son también para este”, afirmó.
Asimismo, indicó que, “uno podría no estar de acuerdo porque si se aumentaba a 30 días sería mucho, pero es el primer trámite, se podía seguir discutiendo en el Senado”.
En esa línea, responsabilizó al Ejecutivo y afirmó que “creo que es un error lo que ha pasado, y obviamente la responsabilidad primera la tiene el propio Gobierno al no tener los votos y haber llamado a una votación. Si hubiera hecho bien la pega de los votos hubieran estado”.
“Esto le hace daño al país, porque creo que es importante aumentar el plazo de retención, porque hay algunos ciudadanos extranjeros que tienen orden de expulsión, muchos de ellos delincuentes, y que el país no los puede expulsar en cinco días. Esto es un grave error para la agenda del Gobierno”, agregó.
En cuanto al rol del ministro de la Segpres, José García Ruminot, el diputado apuntó “falta prolijidad allí. Eso lo tendrá que ver el propio Gobierno y el propio Presidente de la República. Sin lugar a dudas hubo un descuido, un acto de exceso de confianza y pasó lo que pasó”.
Finalmente, Mulet afirmó que “operó muy bien la gente que era contraria a este proyecto de ley en la Cámara y lograron que, incluso algunos diputados que lo habían apoyado en la Comisión, y terminaron saliendo de la Sala para no votarlo”.