Con el desempleo juvenil nuevamente en el centro de la discusión, las dificultades para acceder a una primera experiencia laboral están marcando el ingreso de las personas de entre 15 y 29 años al mercado laboral, donde el empleo temporal gana terreno como puerta de entrada. Así lo revela el análisis de Eurofirms Group, “Jóvenes en Chile y su inserción en el mercado laboral”, basado en su Barómetro Laboral y datos de fuentes oficiales.
Aunque suele asociarse a este grupo con la flexibilidad y los cambios frecuentes, los datos en Chile muestran un perfil más pragmático. Al evaluar una oferta, el 86% considera importantes las oportunidades de crecimiento, el 85% el buen ambiente y el 85% la estabilidad. La posibilidad de adaptar las condiciones ocupa un lugar más atrás, con un 78%.
Así lo revelan los datos del nuevo análisis “Jóvenes en Chile y su inserción en el mercado laboral”, elaborado por Eurofirms Group a partir de su Barómetro Laboral, que reúne antecedentes del Instituto Nacional de la Juventud (INJUV), el Censo 2024 y otras fuentes oficiales. Esta búsqueda de certezas también aparece en las preferencias de las personas de entre 15 y 29 años, popularmente denominados “Generación Z”, donde un 74% se inclina por la presencialidad, un 73% por una jornada con horario fijo y un 66% por una remuneración estable, mientras el 75% espera que el empleador se haga cargo de su seguridad social.
Este interés también se refleja en la formación: un 69,3% piensa capacitarse. Sin embargo, el tiempo (59,3%) y el costo (50%) aparecen como las principales barreras, evidenciando la necesidad de ofrecer alternativas accesibles y vinculadas directamente con las oportunidades de trabajo.
Además, las ganas por seguir aprendiendo también son altas, ya que un 69,3% piensa capacitarse. No obstante, el tiempo (59,3%) y el costo (50%) aparecen como las principales barreras, evidenciando la necesidad de contar con alternativas accesibles y vinculadas directamente con las oportunidades de trabajo
“Estamos frente a personas que realmente valoran la flexibilidad, pero que también necesitan claridad sobre las condiciones ofrecidas y posibilidades reales de crecimiento. Para las empresas, el desafío es comunicar mejor lo que pueden ofrecer y acompañar los primeros años de trayectoria, una etapa que suele estar marcada por mayor inquietud”, señala Reyes Mancebo, Country Leader de Eurofirms Group en Chile, Perú y Brasil.
Un ingreso al mundo del trabajo marcado por la incertidumbre
Durante el primer trimestre del 2026, la desocupación de la Generación Z alcanzó un 17,2%, frente al 8,9% ya registrado para la población general en esas fechas. A esto se suma una mayor movilidad, donde el 55% buscó una nueva oportunidad durante los últimos tres meses y un 37,4% estuvo cesante en el último año.
La problemática se inserta en una coyuntura especialmente compleja para los jóvenes. Durante el trimestre mayo-julio de 2026, la tasa de desocupación nacional llegó al 9,5%, con un aumento de 0,8 puntos porcentuales en doce meses, mientras que entre las personas de 15 a 24 años alcanzó un 23,5%, equivalente a dos veces y media el promedio del país. Esta brecha ha vuelto a poner en el centro de la discusión las dificultades para acceder a una primera experiencia laboral y avanzar hacia empleos formales.
Las trayectorias juveniles, además, son diversas. Mientras un 35,7% se dedica exclusivamente a trabajar y un 28% solo estudia, el 15,4% combina ambas actividades. Es decir, aproximadamente uno de cada seis jóvenes debe compatibilizar su formación con la generación de ingresos.
En este escenario, la contratación temporal aparece como una alternativa concreta para comenzar una trayectoria laboral. El 83,4% considera que esta modalidad puede servir para complementar ingresos o adquirir experiencia, mientras un 76,1% la identifica como un posible puente hacia la formalidad.
“Una experiencia temporal permite conocer distintas industrias, sumar herramientas y generar ingresos. Para que cumpla ese rol, debe contar con condiciones transparentes, acompañamiento y procesos de selección que reconozcan las capacidades de cada persona, incluso cuando todavía no tiene una trayectoria extensa”, agrega la ejecutiva de Eurofirms Group.
Para la empresa experta en gestión de talento, esta radiografía demuestra que atraer talento joven requiere ir más allá de ofrecer flexibilidad. Las organizaciones también deben entregar certezas, ambientes sanos y caminos visibles de crecimiento, respondiendo a las expectativas de quienes están dando sus primeros pasos profesionales.
Los datos presentados por Eurofirms corresponden a una segmentación propia de la población de 15 a 29 años, construida a partir de los microdatos de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE), del primer trimestre de 2026. Esta segmentación difiere de algunos reportes del INE que consideran el tramo de 15 a 24 años. Por ello, para efectos de este estudio, los datos obtenidos responden de manera más consistente al rango etario definido para el análisis de la Generación Z.