Buscar

La carrera por el “cuerpo perfecto” antes del verano: los riesgos de apurar una cirugía estética

Se modernizaronsus 1.150 m², incorporando una nueva distribución de las áreas de entrenamiento, salas completamente renovadas, espacios de cowork y una infraestructura que eleva el estándar deportivo de la Región de Valparaíso.

La división de la estatal licitó un contrato a ocho años que reemplazó la totalidad de sus vehículos diésel por unidades cero emisiones, adelantándose a las metas corporativas de la cuprífera al 2030.

En Chile se realizan cerca de 15 mil intervenciones de cirugía plástica al año. Con el inicio de la primavera, el cirujano plástico Brian Frick advierte que planificar una operación pensando únicamente en las vacaciones puede comprometer el postoperatorio y sus resultados.

La llegada de la primavera marca el comienzo de una temporada en la que aumentan las consultas de personas interesadas en realizarse una cirugía estética para estar recuperadas antes del verano.

Según la encuesta global del International Society of Aesthetic Plastic Surgery, ISAPS, en Chile se estimaron más de 43 mil procedimientos quirúrgicos estéticos durante 2024. Aunque no existe una estadística pública que permita determinar cuánto aumentan mensualmente las consultas, especialistas nacionales han descrito un incremento durante los meses previos al verano, especialmente por procedimientos mamarios, liposucciones, abdominoplastias y rinoplastias.

Sin embargo, operarse en una fecha determinada no garantiza por sí solo una recuperación completa antes de las vacaciones. Volver a las actividades cotidianas, ponerse un bikini, retomar el ejercicio o viajar a la playa corresponden a momentos distintos del postoperatorio.

Para el cirujano plástico Brian Frick, el primer paso es precisar qué espera realmente cada paciente. “Lo primero que le preguntaría es qué entiende por ‘llegar al verano’. No es lo mismo querer estar recuperada para hacer una vida relativamente normal que querer estar en bikini, hacer deporte o irse de vacaciones a la playa. Cada cirugía tiene sus tiempos y, además, cada paciente se recupera de manera diferente”, explica.

Antes de programar una intervención también se debe evaluar el estado de salud de la persona, el tipo de procedimiento, la posibilidad de guardar reposo, asistir a los controles y respetar las indicaciones médicas durante las semanas siguientes.

“Yo nunca recomendaría apurar una cirugía solamente para llegar a una fecha determinada”, enfatiza Frick.

Uno de los errores más frecuentes es asumir que volver a la rutina significa haber completado todo el proceso. Después de una cirugía mamaria, por ejemplo, muchas pacientes pueden retomar sus actividades cotidianas mientras la inflamación continúa disminuyendo y la forma de la mama sigue evolucionando durante los meses posteriores.

En procedimientos como la liposucción o la lipoabdominoplastia, el proceso puede ser más prolongado. Durante las primeras semanas existe edema, puede ser necesario utilizar prendas de compresión y la actividad física debe reiniciarse gradualmente. Aunque al cabo de un mes el paciente puede observar avances importantes, todavía puede existir inflamación y el contorno continúa definiéndose.

“Esto es algo que siempre les explico a mis pacientes: una cosa es estar recuperado y otra muy distinta es tener el resultado definitivo”, señala el especialista.

Esta diferencia cobra especial importancia cuando la cirugía se planifica pensando en las fiestas de fin de año, un viaje o el comienzo de las vacaciones. Establecer expectativas realistas permite evitar frustraciones y, sobre todo, decisiones que puedan interferir con la recuperación.

Sol, piscinas, ejercicio y viajes

El Dr. Frick aclara que someterse a una cirugía durante los meses de calor es posible, pero exige adaptar las actividades propias del verano al postoperatorio. Las cicatrices recientes deben protegerse de la radiación solar para evitar alteraciones en su pigmentación. Además, mientras existan heridas que no hayan cicatrizado completamente, no se recomienda ingresar al mar, piscinas o jacuzzis.

“Operarse en verano se puede, pero requiere ciertos cuidados. Las cicatrices recientes deben protegerse del sol porque pueden pigmentarse. Tampoco recomiendo piscina, mar o jacuzzi mientras existan heridas que no estén completamente cicatrizadas”, afirma.

El regreso al ejercicio también depende de la intervención realizada y debe ser progresivo. A ello se suman los viajes, especialmente los vuelos largos, debido al riesgo de trombosis durante el periodo postoperatorio.

El especialista advierte que “no es buena idea operarse y a los pocos días tomar un avión para irse de vacaciones”. La planificación, por lo tanto, no debe considerar únicamente la fecha de la intervención, sino todo el periodo posterior y la posibilidad real de cumplir las indicaciones médicas.

Acortar por cuenta propia el uso de una faja, exponerse prematuramente al sol, volver a entrenar antes de recibir autorización o viajar cuando todavía no corresponde puede aumentar el riesgo de complicaciones y afectar el resultado de la cirugía.

“El problema aparece cuando el calendario empieza a determinar decisiones médicas”, advierte Frick. Por eso, su recomendación es no forzar los plazos: “La cirugía tiene que adaptarse a los tiempos del paciente, pero el paciente también tiene que respetar los tiempos de la cirugía. Si no hay tiempo suficiente para recuperarse bien, es preferible postergarla”.

noticias relacionadas

San Ramón: Carabineros desbarató fiesta clandestina y detuvo a una mujer

Nevados de Chillán registró nueva explosión con una columna de humo de 900 metros: Sernageomin mantiene alerta amarilla y zona de exclusión

Menor de 16 años fue secuestrado desde una fiesta y asesinado en Buin. Otro de 19 está herido

Copiapó: Fiscalía formaliza causa por homicidio frustrado y obtiene prisión preventiva de detenidos