Desde Maxxa advierten que los costos de stock, marketing, logística, comisiones y devoluciones no siempre coinciden con la llegada efectiva del dinero, y entregan claves para proyectar el flujo de caja del evento.
Entre el 5 y el 7 de octubre se realizará el Cyber Monday, uno de los principales eventos de comercio electrónico del segundo semestre. Como antecedente, el Cyber Day de junio de 2026 cerró con US$531 millones en ventas y más de 5 millones de transacciones, según la Cámara de Comercio de Santiago. Para las pymes que participan, estos eventos son una oportunidad para aumentar sus ventas. Sin embargo, plantean una pregunta que no siempre se aborda a tiempo: ¿vender más significa necesariamente tener una mejor posición de caja?
Un aumento puntual de las ventas puede generar justamente el efecto contrario en el corto plazo. Para responder a una mayor demanda, una pyme puede necesitar comprar más inventario, aumentar su inversión en publicidad, reforzar la logística y asumir mayores costos de despacho antes de recibir el dinero de esas ventas. Si los pagos a proveedores y otros gastos vencen antes de que los ingresos estén disponibles, el crecimiento de las ventas puede traducirse temporalmente en una mayor necesidad de liquidez.
En este contexto, Felipe Hirane, CFO de Maxxa, fintech que ha acompañado a más de 85.000 pequeñas y medianas empresas, explica que el aumento de la demanda viene acompañado de una serie de desembolsos cuyos tiempos no siempre coinciden con el ingreso efectivo de los recursos. «Una venta no es lo mismo que dinero disponible. Entre el momento en que la pyme compra inventario, paga publicidad y despacha un pedido, y el momento en que ese ingreso llega a su cuenta, se abre una brecha que la empresa tiene que financiar con sus propios recursos. Mientras más vende, más grande puede ser esa brecha», advierte Hirane.
Planificar el ciclo completo del Cyber Monday
Según el ejecutivo, la planificación financiera debe abarcar todo el ciclo del evento y no limitarse a la compra de stock. Esto implica proyectar en un mismo flujo de caja los costos de inventario, marketing digital, logística y despacho, comisiones de plataformas y medios de pago, eventuales devoluciones, reposición de productos y pagos a proveedores, identificando cuándo efectivamente saldrá y entrará el dinero.
«El ejercicio clave es poner en un mismo calendario las fechas de pago y las fechas de ingreso. Muchas pymes proyectan cuánto van a vender, pero no cuándo van a recibir ese dinero ni cuándo tienen que pagar lo que se comprometieron para vender. Es en ese desfase donde aparecen los problemas de liquidez», explica el CFO de Maxxa.
Hirane recomienda además trabajar con distintos escenarios. Vender menos de lo proyectado puede dejar el inventario inmovilizado, mientras que superar las expectativas puede exigir nuevas compras, más despachos y mayores costos operacionales antes de haber recibido los ingresos de las ventas. Durante el evento, esto requiere monitorear el rendimiento de la inversión en publicidad, el nivel de stock y los compromisos financieros que se van generando.
También es importante conocer previamente las condiciones de los distintos medios de pago. Al mismo tiempo, advierte que la tasa de fraude con medios de pago digitales aumentó durante el primer semestre de 2026 respecto del año anterior, reforzando la necesidad de avanzar en medidas de prevención y seguridad.
«Cada medio de pago tiene sus propias condiciones: comisiones, plazos de abono y resguardos frente a fraudes. Si la pyme no las conoce antes del evento, puede llevarse sorpresas justamente en el período en que más necesita tener claridad sobre sus ingresos», sostiene Hirane.
La planificación tampoco termina cuando finalizan los tres días de ofertas. En las semanas posteriores pueden concentrarse devoluciones, reposición de productos y pagos a proveedores, mientras parte de los ingresos todavía está en tránsito. «El CyberMonday dura tres días, pero sus efectos en la caja se extienden por semanas. Una pyme puede cerrar el evento con un muy buen resultado comercial y, aun así, tener dificultades para pagar a sus proveedores o reponer stock si no anticipó esos compromisos. Ese no es un problema de gestión menor: puede afectar la continuidad de la operación», afirma el CFO de Maxxa.
Alternativas para evitar la presión financiera
Entre las medidas que recomiendan desde Maxxa está negociar con anticipación los plazos de pago con proveedores para acercarlos a las fechas de ingreso, reservar un margen de caja para devoluciones y reposición, y evaluar alternativas de financiamiento de capital de trabajo que se ajusten a la duración real del ciclo.
«El financiamiento puede ser una herramienta útil en eventos de alta demanda, siempre que esté calzado con el ciclo del negocio. No se trata sólo de financiar el stock previo, sino de cubrir el período completo entre que la empresa desembolsa y recibe los recursos. Planificar ese tramo es lo que permite que una buena venta se transforme efectivamente en una mejor posición financiera», concluye el ejecutivo.
El mismo informe trae un dato sobre fraudes, ¿qué dicen de ponerlo aquí? dice que la tasa de fraude subió en el primer semestre de 2026 respecto del año anterior.