En la jornada final de «Gobernar con Fe», el Mandatario destacó el rol de los cristianos en la recuperación de la confianza y la institucionalidad del país. La actividad que reunió a parlamentarios, autoridades y referentes internacionales se realizó en el marco de los diez años de Reforma Chile.
Con la participación del Presidente de la República, José Antonio Kast, concluyó este viernes «Gobernar con Fe», encuentro internacional que durante dos jornadas reunió en Santiago a autoridades, parlamentarios y líderes políticos cristianos de siete países.
El Mandatario participó en la jornada de cierre realizada en el auditorio de la Iglesia Cristo Tú Única Esperanza, Campus Oriente, en Las Condes, ante cerca de 300 asistentes. Su intervención puso término a dos días de exposiciones y conversaciones sobre política, liderazgo, nuevas generaciones y participación de los cristianos en los asuntos públicos.
El Presidente valoró la instancia y destacó el rol que pueden cumplir los cristianos en la recuperación de la confianza y la institucionalidad del país: «Tenemos una gran oportunidad de recuperar la institucionalidad. Me alegra ver a tantos jóvenes presentes y que, en el futuro, podamos decir: ‘por sus frutos los conoceréis’. Chile necesita recuperar la confianza y, si nosotros actuamos bien, podemos lograrlo», dijo.
La presencia del Jefe de Estado se produjo al término de una cita que comenzó el jueves 1 de octubre en el ex Congreso Nacional y que convocó a representantes políticos nacionales e internacionales para intercambiar experiencias sobre la relación entre convicciones cristianas, política y servicio público.
Cristianos y participación en la vida pública
Uno de los principales planteamientos abordados durante las dos jornadas fue que la fe cristiana no quede circunscrita exclusivamente al ámbito privado, sino que quienes profesan esas convicciones puedan participar en los distintos espacios de la sociedad, incluida la política, la academia, la sociedad civil y la cultura.
El diputado Benjamín Lorca, uno de los parlamentarios organizadores, destacó precisamente este desafío al término del encuentro. «Los cristianos creemos que podemos aportar a la vida pública y política desde nuestras convicciones, especialmente pensando en las nuevas generaciones y en el futuro de Chile. Este encuentro demuestra que existe un espacio para participar, servir y contribuir al país desde nuestra fe», señaló.
La discusión también estuvo presente durante la primera jornada, cuando el diputado Stephan Schubert abordó el aporte que, a su juicio, pueden realizar las iglesias y los creyentes en materias de legislación, políticas públicas y gobierno.
En tanto, el diputado José Antonio Kast Adriasola puso énfasis en el intercambio de experiencias entre dirigentes de distintas realidades políticas y en la reflexión sobre la presencia de las convicciones personales en la toma de decisiones públicas.
Líderes políticos de siete países
La dimensión internacional constituyó otro de los ejes de «Gobernar con Fe». Durante las dos jornadas participaron autoridades, parlamentarios, exautoridades y referentes provenientes de siete países, quienes compartieron experiencias sobre participación política, liderazgo y servicio público.
Entre ellos estuvieron la senadora peruana Milagros Aguayo; el concejal de Bogotá Andrés Barrios Bernal; y la exdiputada federal mexicana Rosa María de la Garza, «Rosi Orozco», reconocida por su trabajo contra la trata de personas.
Desde Estados Unidos participaron Travis Weber, vicepresidente de Política y Asuntos Gubernamentales de Family Research Council, y Max Barroso, estratega ejecutivo para iniciativas ministeriales y de liderazgo de Oral Roberts University (ORU).
El encuentro permitió contrastar experiencias de distintos países respecto de la participación de los cristianos en la política y otros ámbitos de la vida pública, así como discutir los desafíos que supone compatibilizar convicciones religiosas con responsabilidades de representación y servicio público.
Con la jornada encabezada por el Presidente Kast, Reforma Chile cerró además la conmemoración de sus diez años de trayectoria. La organización proyectó como uno de sus próximos desafíos fortalecer la formación y participación de nuevas generaciones interesadas en contribuir a los asuntos públicos desde una perspectiva cristiana.