Diputados y dirigentes de oposición calificaron como un grave retroceso la decisión del Gobierno de eliminar los recursos destinados al programa y advirtieron que terminar con una política que durante 17 años ha entregado computadores a estudiantes vulnerables profundizará la brecha digital.
Una dura reacción transversal generó en la oposición la decisión del Gobierno del Presidente José Antonio Kast de terminar con el programa “Yo Elijo Mi PC”, mediante el desfinanciamiento de las Becas de Acceso a Tecnología, Información y Comunicaciones (TIC) contemplado en el proyecto de Presupuesto 2027.
Desde distintos sectores políticos cuestionaron que el Ejecutivo elimine una política destinada a facilitar el acceso a computadores de estudiantes de familias vulnerables, especialmente en momentos en que la educación enfrenta nuevos desafíos asociados a la digitalización y al desarrollo de la inteligencia artificial.
La diputada Pamela Jiles cuestionó directamente al Mandatario y sostuvo que “eliminar #YoElijoMiPC muestra que el Presidente Kast tiene menos calle que una pantufla”. A su juicio, la medida es contradictoria con el compromiso del Gobierno de priorizar a la infancia y llamó al Ejecutivo a revertirla. “El Presidente Kast debe dar pie atrás. Les va a pasar lo mismo que con su Estado de Excepción Constitucional, rechazado transversalmente, y va a tener que recular. Con los niños no, Presidente”, afirmó.
En tanto, la diputada Marcela Hernando calificó la decisión como “un grave retroceso para la igualdad de oportunidades de miles de estudiantes chilenos”, destacando que actualmente disponer de un computador conectado a internet es una herramienta fundamental para estudiar y progresar.
“Una política pública se debe mejorar y corregir, pero no eliminar cuando afecta directamente a quienes menos tienen. Espero que el Gobierno del Presidente Kast reconsidere esta decisión y mantenga un esfuerzo que, por décadas, ha construido equidad digital para nuestros niños y niñas”, señaló Hernando.
Por su parte, la diputada Andrea Parra acusó al Ejecutivo de incumplir sus compromisos en materia social. “El Presidente Kast nos mintió. Dijo que no iba a recortar beneficios sociales, que iba a proteger la infancia, y termina de un día para otro con los 17 años del programa ‘Yo Elijo Mi PC’, destinado a estudiantes vulnerables. Un discurso para la televisión y otro en la realidad”, sostuvo.
Parra agregó que la preocupación se extiende a otras partidas educacionales contempladas en el Presupuesto 2027, mencionando eventuales despidos de docentes y una disminución de recursos para el Fondo de Apoyo a la Educación Pública que reciben los municipios.
La diputada Consuelo Veloso apuntó a la brecha que puede generar la eliminación del beneficio entre estudiantes de distintos niveles socioeconómicos. “Hoy en día, que un niño tenga un computador marca la diferencia entre aprender o quedarse atrás, y como siempre a quienes estarán dejando atrás será a los jóvenes de familias de trabajo”, afirmó.
Veloso agregó que la determinación refleja “el nivel de desconexión del Gobierno con la gente de su propio país” y advirtió que, si el Ejecutivo no dimensiona las consecuencias de una medida de estas características, existe “una falta de entendimiento” respecto de la realidad que enfrentan miles de familias.
El diputado Daniel Manouchehri, en tanto, contrastó el costo del programa con otras prioridades económicas impulsadas por el Ejecutivo. “Justo cuando más formación tecnológica necesitamos, Kast les quita computadores a los niños. El programa cuesta 35 millones de dólares. Su reforma para favorecer a los más ricos tiene un costo estimado de 4.000 millones”, afirmó.
El parlamentario recalcó además que la reposición de los recursos requiere una iniciativa del Ejecutivo, debido a que el Congreso no puede aumentar por sí mismo el gasto contemplado en el proyecto de Presupuesto. “Seguiremos presionando hasta que Kast les devuelva los computadores a los niños”, aseguró.
Finalmente, el diputado Bernardo Salinas (PC) sostuvo que el principal impacto de la decisión recaerá sobre los hogares que no cuentan con los recursos necesarios para adquirir estos equipos por sus propios medios.
“¿Quién termina pagando esta decisión? No las familias que tienen recursos para comprar un computador. La pagan las familias trabajadoras, las que llegan con dificultad a fin de mes y que necesitan del Estado para que sus hijos tengan las mismas oportunidades”, afirmó.
Salinas planteó que cualquier problema en la ejecución del programa debe abordarse mediante modificaciones y mejoras, en lugar de eliminarlo. “No podemos aceptar que el ajuste se haga quitándoles oportunidades a los niños y niñas de las y los trabajadores”, concluyó.