El caso abordó las secuelas de la pérdida de dos dientes permanentes en un paciente en crecimiento. La planificación digital y el trabajo entre distintas especialidades permitieron recuperar su sonrisa y diseñar un tratamiento que lo acompañará hasta completar su desarrollo.
Volver al colegio y sonreír sin cubrirse la boca. Ese fue uno de los principales objetivos del tratamiento realizado por un equipo de la red del Servicio de Salud Valparaíso-San Antonio (SSVSA), experiencia que obtuvo el primer lugar nacional en la categoría Profesionales del Concurso de Casos Clínicos de la II Semana del Trauma Dentoalveolar 2026.
El reconocimiento fue entregado por la Sociedad de Endodoncia de Chile al trabajo «Flujo digital y manejo multidisciplinario en la rehabilitación de secuelas de avulsión dentaria en un paciente en crecimiento: reporte de caso».
La experiencia fue desarrollada por profesionales del Centro de Referencia de Salud Odontológica (CRSO), conocido también como Centro de Especialidades Odontológicas (CEO), dependiente del SSVSA. El equipo estuvo integrado por la odontopediatra Dra. Carolina López Seguel, junto a los doctores Marco Lovera, Jaime Cruz y Claudio Arenas.
El caso corresponde a un niño que perdió dos dientes permanentes a consecuencia de un accidente automovilístico de alta energía. Debido a la gravedad de sus otras lesiones, la atención odontológica quedó postergada por más de un año. Cuando llegó al CRSO, la ausencia de los dientes ya había provocado cambios en su boca y también consecuencias en su vida diaria: había permanecido un año sin asistir presencialmente al colegio y evitaba sonreír o comunicarse sin cubrirse la boca.
«Más allá de la técnica, mostramos un impacto real: qué sucede cuando un niño pierde dientes, pasa mucho tiempo sin tratamiento y eso empieza a afectar su calidad de vida, su día a día, el colegio, el taparse la boca o no querer comunicarse», explicó la Dra. Carolina López.
Un tratamiento pensado para crecer
La complejidad estaba también en la edad del paciente. Al encontrarse todavía en crecimiento, no era posible instalar de inmediato los implantes que requerirá como solución definitiva.
El equipo recurrió a planificación digital para recuperar espacio, reconstruir transitoriamente los dientes ausentes y anticipar los cambios propios del crecimiento. Actualmente el niño tiene 12 años, se encuentra en tratamiento de ortodoncia y continuará bajo seguimiento hasta alcanzar la etapa en que puedan realizarse los implantes definitivos.
El abordaje reunió a profesionales de odontopediatría, ortodoncia, rehabilitación oral y radiología, que trabajan de manera coordinada dentro del mismo centro para resolver las distintas etapas de un tratamiento que se proyecta por varios años.
El Dr. Marco Lovera destacó que esta forma de trabajo permite mirar más allá del resultado dental. «Estamos tratando a las personas de forma integral. Más que dejar los dientes bonitos, el objetivo es que la persona pueda volver a sonreír. En un niño que está creciendo, que tiene que ir al colegio y relacionarse con otros, eso tiene un impacto enorme», señaló.
En la misma línea, el Dr. Jaime Cruz explicó que la respuesta depende tanto de las herramientas disponibles como de la coordinación entre quienes participan del tratamiento. «Detrás de esos dientes hay una persona, hay emociones, sensaciones y calidad de vida. El trabajo en equipo permite que esa persona pueda volver a reinsertarse y recuperar aspectos de su vida cotidiana», indicó.
La experiencia dejó además una ruta de trabajo para situaciones similares. La Dra. López explicó que nuevos pacientes con traumatismos dentales complejos ya pueden ser abordados con mayor rapidez gracias al aprendizaje adquirido y a la coordinación entre especialidades.
Para la Sociedad de Endodoncia de Chile, el caso destacó por su calidad clínica y científica, fundamentación, análisis y aporte al manejo del traumatismo dentoalveolar.
Más allá del reconocimiento, para el equipo el resultado confirma la importancia de que niños y adolescentes que sufren pérdidas dentarias producto de accidentes lleguen oportunamente a atención odontológica una vez resueltas las lesiones que comprometen su salud general, para disminuir secuelas y acompañarlos en su recuperación.