El Índice Nacional de Actividad Turística registró una variación interanual de -0,7%, explicada principalmente por la caída del mercado argentino. En contraste, el turismo interno mantuvo su dinamismo y nueve de los quince mercados emisores internacionales considerados por el indicador aumentaron sus llegadas a Chile.
El Gobierno, a través de la Subsecretaría de Turismo, publicó la segunda edición del Índice Nacional de Actividad Turística (INATUR), herramienta lanzada este año para contar con una medición periódica de la evolución de la demanda turística en Chile. El indicador combina el comportamiento del turismo interno —viajes con pernoctación realizados por residentes dentro del país— y del turismo receptivo, permitiendo seguir trimestralmente la actividad del sector.
De acuerdo con los resultados correspondientes al segundo trimestre de 2026, el INATUR alcanzó un nivel de 87,4 puntos y registró una disminución de 0,74% respecto del mismo período de 2025. El resultado combinó dos realidades: mientras el turismo interno creció 1,53%, el componente de turismo receptivo disminuyó 9,11%.
La subsecretaria de Turismo, María Paz Lagos, explicó que, “este segundo INATUR muestra que tenemos oportunidades importantes para seguir haciendo crecer el turismo en Chile. El turismo interno creció y nueve de los quince mercados internacionales que medimos aumentaron sus llegadas. Porque pese a una baja en el flujo de turistas argentinos, entre enero y julio de 2026, las llegadas de turistas extranjeros desde otros mercados crecieron un 4,0% respecto del mismo período de 2025, alcanzando 1,8 millones de visitantes. Destaca especialmente el dinamismo de los mercados de larga distancia, que suman 578 mil llegadas y crecen un 13,0%. Son resultados que refuerzan nuestra apuesta por diversificar los mercados, atraer más turistas y consolidar al turismo como un motor de crecimiento, empleo e inversión para Chile”.
Turismo interno mantiene su crecimiento
Durante el segundo trimestre, el turismo interno aportó 1,20 puntos porcentuales a la variación del INATUR. Los viajes con pernoctación realizados por residentes crecieron 1,53% respecto del mismo período del año anterior, impulsados especialmente por los viajes cortos, que aumentaron 3,9%, mientras los viajes largos disminuyeron 0,8%. Las cifras de turismo interno para ambos períodos son provisorias.
En el turismo receptivo, en tanto, Chile recibió 843.659 turistas extranjeros durante el segundo trimestre, un 22,8% menos que en igual período de 2025. Esta disminución estuvo fuertemente determinada por Argentina: las llegadas desde ese país cayeron 43,2%, hasta 316.326 turistas, y restaron 11,29 puntos porcentuales a la variación del subíndice receptivo.
Pese a este escenario, la caída no fue generalizada entre los mercados internacionales. Nueve de los quince mercados considerados por el INATUR aumentaron sus llegadas, entre ellos mercados estratégicos para Chile por su mayor estadía y gasto durante el viaje. Destacaron “Otros del mundo” —que incluye Asia, África, Medio Oriente y Oceanía—, con un crecimiento de 37,5%; Otros de Europa, con 11,4%; Canadá, con 10,8%; Estados Unidos, con 6,3%; e Inglaterra, con 5,0%. También registraron aumentos Alemania, Perú, Francia y Colombia.
Una nueva herramienta para medir el turismo
Esta es la segunda publicación del INATUR, luego de que la Subsecretaría de Turismo diera a conocer en julio los resultados correspondientes al primer trimestre de 2026. Su publicación forma parte del fortalecimiento de la inteligencia turística del Estado, con el objetivo de disponer de información periódica para orientar la toma de decisiones y el diseño de políticas públicas. El índice tendrá una medición trimestral.
El INATUR utiliza como base promedio el año 2018 (=100) y ponderaciones que se actualizan anualmente. El indicador mide el volumen de la demanda turística y no corresponde a una estimación trimestral del PIB turístico.
Con esta segunda entrega, la Subsecretaría de Turismo continúa avanzando en uno de los ejes de su hoja de ruta: consolidar un sistema de inteligencia turística que permita pasar de datos dispersos a información integrada para la toma de decisiones, incorporando mediciones como el INATUR, el PIB turístico y estudios de empleo sectorial.