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Antes del escenario: Sigall 50 vive una jornada marcada por los procesos de preparación y creación antes de la semifinal

Los equipos intervinieron el sector adyacente a la planta y al emisario, sumándose a una jornada territorial que permitió retirar más de una tonelada de residuos en la bahía de Quintero y Puchuncaví.

El día previo a la competencia estuvo marcado por los últimos ensayos de las ocho voces seleccionadas y por un encuentro del compositor Tomás Brantmayer con estudiantes de primer año de Pedagogía en Música de la Universidad de Valparaíso.

Entre el 4 y el 9 de octubre, el Concurso Internacional de Ejecución Musical Sigall celebra su 50.ª edición con el canto como categoría central de la competencia. Organizado por el Espacio Cultural Viña del Mar, el certamen tiene al Teatro Municipal de Viña del Mar como sede principal y cuenta con el apoyo del Municipio de Viña del Mar y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), y corresponde a un proyecto financiado por el Fondo para el Fomento de la Música Nacional, Convocatoria 2026.

Antes de que la competencia llegue al escenario, Sigall 50 dedicó este lunes a una parte menos visible del trabajo musical: el proceso. Mientras las ocho voces seleccionadas completaron sus últimos ensayos antes de la semifinal, en la Universidad de Valparaíso el compositor Tomás Brantmayer abrió su propia práctica creativa a estudiantes que recién comienzan su formación. Dos instancias distintas que pusieron el acento en lo que ocurre antes de una interpretación o de una obra terminada.

En el Teatro Municipal de Viña del Mar, Gabrielle Barkidjija (Estados Unidos), Daria Brusova (Rusia), Ivo Kovrigar (Austria), Barbora Michalcovská (Eslovaquia), Nicolás Noguchi (Chile), Jaejin Park (Corea del Sur), Camila Romero (Chile) y Luca Maria Toro (Alemania) trabajaron por última vez sus repertorios antes de entrar en competencia. Las ocho voces, seleccionadas entre más de 40 postulaciones provenientes de todo el mundo, se presentarán este martes para la semifinal en dos bloques y al final de la jornada solo tres avanzarán a la Gran Final.

Mientras ese trabajo interpretativo avanzaba en el Teatro Municipal, en Valparaíso se realizaba el encuentro con el compositor Tomás Brantmayer en el marco de una actividad para estudiantes de la Universidad de Valparaíso de la carrera de Pedagogía en Música, en el que el proceso creativo fue el centro de la actividad.

“Es muy significativo para mí. Me entusiasma tener la perspectiva de generaciones más jóvenes, personas que están pensando distintas cosas y donde están apareciendo nuevas ideas en la música. Más que contribuir a su formación, me gusta pensar que puedo ofrecer una perspectiva distinta y compartir mis ideas, mi pensamiento musical y mi recorrido”, señaló Brantmayer.

El compositor chileno presentó registros audiovisuales de “Canción de cuna para Fuegia Basket” (2018), “El país de sed” (2018), “Chinita del desierto” (2023) y “Un invisible manto de oro” (2025), y explicó las distintas etapas involucradas en su realización. A partir de esas obras, el compositor compartió parte de su trayectoria y abordó las decisiones, referencias y búsquedas que han acompañado su trabajo. La actividad terminó con una ronda de preguntas sobre inspiración, proceso creativo y música, en una conversación que permitió a los estudiantes acercarse no solo a los resultados, sino también a las ideas y recorridos que los anteceden.

“Me llevo una sensación optimista de ver personas con mucha curiosidad y ganas de saber más. Me parece una muy buena señal y me genera mucha alegría”, afirmó Brantmayer al terminar la actividad.

Desde la Escuela de Música, el director de Pedagogía en Música de la Universidad de Valparaíso, Pablo Palacios Torres, destacó precisamente el valor de conocer el trabajo detrás de las obras. “Una de las cosas fundamentales cuando un estudiante de música o un intérprete que está formándose se encuentra con un compositor es que se rompe esa aura de la obra. La obra es un artefacto muy hermético, que tiene sus propias leyes, pero no conocemos las motivaciones ni qué hay detrás de esos sonidos. En cambio, cuando uno conoce al compositor, va conociendo un tipo de estructura, de historia y de memoria que explica muchas cosas que suceden en las obras. Y, de cierta forma, al entrar en esas lógicas más subjetivas, la música adquiere otra dimensión.”

La actividad buscó también acercar la creación musical contemporánea a quienes más adelante trabajarán desde la enseñanza. El director agregó que es importante que “compositores como Tomás y la música que se hace en el concurso se acerquen a quienes en un futuro van a formar a nuestros ciudadanos”, especialmente en un contexto donde, a su juicio, la música clásica chilena ha tenido poca difusión.

Para Litre Collao, estudiante de primer año, la actividad fue una oportunidad para acercarse a otras formas de entender la creación musical.

“Me parece interesante porque es un compositor que tiene mucha influencia y a veces uno se queda con las tradiciones más clásicas. Entonces es interesante ver algo más contemporáneo, que dialoga con muchas referencias. Me siento agradecido”, señaló el estudiante.

Lo que este lunes ocurrió fuera del foco del público llegará mañana al escenario. La semifinal comenzará a las 14:00 horas en el Teatro Municipal y tendrá un segundo bloque a las 17:00. Cada concursante presentará un repertorio propio acompañado de piano y, durante la misma jornada, interpretará “La Tumba de los Signos”, composición de Tomás Brantmayer creada especialmente para Sigall 50 e inspirada en textos del poeta chileno Juan Luis Martínez. La pieza corresponde a la Obra Chilena de esta edición y tendrá allí su estreno mundial.

La evaluación de la semifinal estará a cargo de la mezzosoprano Mariselle Martínez, la soprano Claudia Pereira, el gestor musical Andrés Rodríguez Spoerer, el pianista y coach vocal Juan Lázaro y el barítono Patricio Sabaté. De esa jornada saldrán las tres voces que volverán al Teatro Municipal el viernes 9 de octubre, a las 18:00 horas, para la Gran Final junto a la Orquesta de Cámara PUCV y músicos invitados, bajo la dirección de Pedro-Pablo Prudencio.

Entre ambas etapas, Sigall 50 continuará abriendo otros espacios para la música: el miércoles 7 se realizará una masterclass en la PUCV y el jueves 8 el conversatorio “Una vida en el arte”, además de un concierto de extensión en Concón.

Todas las actividades de Sigall 50 abiertas al público son gratuitas, con inscripción previa. Tras la Gran Final, el concurso continuará durante octubre con siete conciertos de extensión en distintos puntos de la Región de Valparaíso.

INFORMACIÓN GENERAL

Fechas: 4 al 9 de octubre de 2026
Sede principal: Teatro Municipal de Viña del Mar
Acceso: Actividades dirigidas al público gratuitas con inscripción previa
Más información: www.sigall.cl

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