En septiembre de 2026, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) anotó una variación mensual de 0,4%, acumulando 4,0% en el año y de 4,1% a doce meses.
Ocho de las trece divisiones que conforman la canasta del IPC aportaron incidencias positivas en la variación mensual del índice, cuatro presentaron incidencias negativas y una registró nula incidencia.
Entre las divisiones con aumentos en sus precios, destacaron alimentos y bebidas no alcohólicas (0,6%) con 0,133 puntos porcentuales (pp.), y transporte (0,9%) con 0,122pp.
Las restantes divisiones que influyeron positivamente contribuyeron en conjunto con 0,219pp.
De las divisiones que consignaron bajas mensuales en sus precios destacó seguros y servicios financieros (-5,9%), que presentó una incidencia de -0,056pp.
Análisis del IPC de agosto: Economista jefa de Fintual, Priscila Robledo
El IPC fue de 0,4% en septiembre, ligeramente por debajo de lo que se esperaba. Así, la inflación anual se mantuvo en 4,1%, igual que en agosto.
La presión estuvo más concentrada en componentes volátiles. La inflación sin volátiles aumentó 0,3% en el mes y su comparación anual pasó de 3,3% a 3,2%.
Ambos son registros prácticamente alineados con la estacionalidad de septiembre, lo que nos indica una normalización de las variaciones en los precios desde el shock post temporal, aunque este dejó aproximadamente 0,3 pp en el nivel del IPC.
Para octubre, un mes típicamente de alta inflación, de forma preliminar esperamos un registro de 0,6% para el IPC, influido también por alzas ya anunciadas en precios de combustibles. Nuestra estimación de inflación a fin de año es de 4,6%.
Aunque el ritmo reciente de la inflación subyacente aún es elevado, la composición del mes de septiembre fue positiva y en nuestra opinión no justifica por sí sola una reacción más restrictiva por parte del Banco Central, especialmente en consideración de que la economía sigue muy debilitada.
En cuanto al aumento en el tipo de cambio, reflejo de las condiciones externas, si persiste representa un riesgo al alza para la inflación en los próximos 3-6 meses. Sin embargo, en este punto esperamos que el Banco Central lo maneje como un riesgo que amerita tener todas las opciones sobre la mesa y no como razón para cambiar su escenario base.