En 2025 el 79,2% de los centros de trabajo evaluados del país presenta un nivel de riesgo psicosocial bajo, pero más de ocho de cada diez registra niveles no óptimos en dimensiones vinculadas a la carga de trabajo y vulnerabilidad. La autoridad también prepara una nueva metodología para medir violencia y acoso laboral.
En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora cada 10 de octubre, la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso) pone el foco en los riesgos psicosociales presentes en los lugares de trabajo en Chile. La carga de trabajo, la vulnerabilidad y las exigencias emocionales se mantienen como los principales factores de riesgo, según muestra el tercer informe anual del Cuestionario de Evaluación de Ambiente Laboral-Salud Mental (CEAL-SM/Suseso), que durante 2025 recogió información de 1.021.129 personas trabajadoras pertenecientes a 20.913 centros de trabajo públicos y privados.
De acuerdo con el informe elaborado por la Suseso, el 79,2% de los centros de trabajo evaluados se ubicó en un nivel de riesgo psicosocial bajo, mientras que el 20,8% presentó un nivel no óptimo, correspondiente a riesgo medio o alto. Esta última cifra se mantiene prácticamente estable respecto de 2024 y es inferior a la registrada en 2023.
Sin embargo, la fotografía cambia significativamente cuando se observan las dimensiones específicas que componen el instrumento. El 86,6% de los centros de trabajo presenta un nivel no óptimo en vulnerabilidad; el 86,5%, en carga de trabajo, y el 79,5%, en exigencias emocionales. A ello se suma la dimensión de salud mental, que registra un nivel no óptimo en el 74,3% de los centros evaluados.
«Los resultados muestran que no basta con observar el nivel general de riesgo de una organización. Detrás de un resultado global bajo pueden coexistir dimensiones específicas que requieren atención y medidas preventivas. Por eso, esta información es especialmente relevante para orientar las decisiones de empleadores, trabajadores y organismos administradores hacia intervenciones que actúen sobre el origen de los riesgos», señala la superintendenta (s) de Seguridad Social, Patricia Soto.
Salud, administración pública y educación concentran mayores niveles de riesgo
Por actividad económica también se observan diferencias relevantes. Los mayores porcentajes de centros de trabajo con niveles de riesgo no óptimo se registraron en administración pública (44%), salud (42,3%) y educación (30,9%).
En contraste, las menores proporciones se observaron en minería, construcción, agricultura y pesca, y actividades relacionadas con agua y desechos.
Otro de los resultados que preocupa a la autoridad corresponde a violencia y acoso: 33,9% de las personas trabajadoras declaró haber experimentado al menos una situación de este tipo durante los últimos 12 meses. La cifra alcanza al 37,1% entre las mujeres y al 31,2% entre los hombres.
El análisis también confirma diferencias persistentes por género. Las mujeres presentan mayores niveles de riesgo psicosocial y peores indicadores de salud mental en prácticamente todas las dimensiones evaluadas, lo que, según el informe, refuerza la necesidad de incorporar una perspectiva de género en las estrategias de prevención.
El desafío pendiente: ampliar la cobertura
Pese al volumen de información recopilada, la Suseso advierte que aún existe una brecha importante en la cobertura del instrumento. Durante 2025, la evaluación alcanzó aproximadamente al 37% de las personas trabajadoras que debían ser evaluadas.
La situación constituye uno de los principales desafíos para la política de prevención de riesgos psicosociales, considerando que el CEAL-SM es obligatorio cada dos años para empresas y organismos públicos y privados con 10 o más trabajadores.
Para la Suseso, aumentar la cobertura permitirá contar con una fotografía progresivamente más representativa de las condiciones de trabajo en el país y mejorar la capacidad de orientar las acciones preventivas. En este proceso, los organismos administradores de la Ley N°16.744 —ACHS, Mutual de Seguridad, IST e ISL— cumplen un rol relevante en el apoyo a las empresas e instituciones para la evaluación e intervención de estos riesgos.
Suseso prepara nueva medición de violencia y acoso
Junto con analizar los resultados de 2025, la superintendencia está introduciendo modificaciones al CEAL-SM/Suseso para fortalecer su capacidad preventiva y adecuarlo a los cambios que ha experimentado la regulación laboral.
En abril de este año se incorporaron dos nuevas preguntas al cuestionario, orientadas a conocer específicamente la violencia o maltrato ejercido por terceras personas relacionadas con el trabajo —como usuarios, clientes, pacientes, alumnos, apoderados, proveedores o pasajeros— y el género de la persona que ejerció con mayor frecuencia la violencia o el acoso.
La modificación busca contar con información más precisa sobre situaciones que pueden afectar especialmente a determinados sectores de actividad y que no necesariamente se originan dentro de la propia organización.
A esto se suma un cambio metodológico que se encuentra en desarrollo por la Suseso. La dimensión violencia y acoso tendrá una nueva manera de evaluarse que considera la cantidad de personas que la experimentaron en cada centro de trabajo y la intensidad de la dimensión. Esto permitirá concentrar la prevención en los centros de trabajo críticos que, con la actual metodología, resultan invisibilizados.
El cambio busca alinear la herramienta de evaluación con el enfoque preventivo de la legislación vigente, bajo el cual la ocurrencia de una situación de violencia o acoso constituye en sí misma un hecho que requiere ser abordado.
«El CEAL-SM debe evolucionar junto con las transformaciones del mundo del trabajo y con los nuevos estándares de prevención. Nuestro objetivo es que deje de ser visto únicamente como un instrumento para obtener un diagnóstico y se consolide como una herramienta que permita detectar tempranamente los factores que pueden afectar la salud de las personas y orientar intervenciones concretas en las organizaciones», agrega la superintendenta (s).