Para Carlos Concha, presidente de TUCHS, el centro de la capital ha logrado recuperarse gracias a la creciente articulación público-privada, que ve en el casco histórico un patrimonio e identidad únicos.
A siete años del estallido social, el centro de Santiago muestra un rostro muy distinto al del 18 de octubre de 2019 y los meses que le siguieron. Así lo destaca la Asociación Gremial de turismo y Comercio del Centro Histórico de Santiago (TUCHS), que releva los proyectos de inversión y reconversión que hoy se desarrollan en el casco histórico como muestra de una reactivación concreta.
Iniciativas como NIDO Lucía, en el ex edificio de Enel, y la futura reconversión de la Bolsa de Comercio, junto a una vacancia comercial que baja por tercer semestre consecutivo, dan cuenta de un centro que se reinventa con nuevos usos: innovación, gastronomía, cultura y servicios. A este fenómeno se suma la reconversión de antiguos edificios de oficinas en viviendas, impulsada por inmobiliarias como Flipeame, de Lucas Galán, y Cassá Estudio, de los hermanos Duch.
Casos emblemáticos
La noche del 18 de octubre de 2019, las escaleras de emergencia del edificio corporativo de Enel, en Santa Rosa 76, ardieron frente a todo el país. Esa imagen se transformó en uno de los símbolos del estallido y del deterioro que viviría el centro en los años siguientes.
Siete años después, la misma torre de 1965 es hoy NIDO Lucía (Nodo de Innovación, Desarrollo y Oportunidades), el proyecto con que Territoria, la firma detrás del MUT, reconvierte una manzana completa entre Santa Rosa, Marcoleta, San Isidro y Alonso de Ovalle. La iniciativa considera una inversión estimada de US $160 millones y cerca de 45.000 m². La misma Territoria, a fines de 2025, firmó una promesa de compraventa por el edificio de la Bolsa de Comercio, inaugurado en 1917 y monumento nacional desde 1981. El proyecto contempla una inversión de hasta US $50 millones para convertir sus 10.000 m² en un polo de gastronomía, comercio, cultura y cowork, con una plaza en altura. Conservará la fachada y sus espacios interiores más significativos, y aún requiere la aprobación del Consejo de Monumentos Nacionales.
Pocos lugares vivieron el estallido tan de cerca como el entonces hotel Crowne Plaza, a pasos de Plaza Baquedano. El hotel debió cerrar por más de un año y luego funcionó como residencia sanitaria durante la pandemia.
Hoy ese mismo edificio, inaugurado en 1981, es Le Méridien Santiago. Tras una profunda remodelación, fue reinaugurado en abril de 2024 bajo la marca de Marriott International, como el primer Le Méridien de Sudamérica. Su apuesta es ser parte activa de la revitalización del centro, conectado con el metro, el aeropuerto y barrios como Lastarria y el GAM.
EL COMERCIO TAMBIÉN SE RECUPERA
Según el informe High Street Santiago Centro 1S 2026 de CBRE, la vacancia de locales comerciales en el casco histórico llegó a 12,48%, el tercer semestre consecutivo de baja. La retención de arrendatarios subió a 82,6%, frente a 49% en 2021, y los arriendos promedio crecieron 6,6%.
El perfil del comercio también cambió. Restaurantes, cafeterías y comida rápida lideran hoy la superficie ocupada, con 20,46%, mientras los servicios financieros, que dominaban en 2015 con 24%, bajaron a 13%.
“La mejora en los indicadores refleja la capacidad de adaptación del centro de Santiago, que hoy convoca a un público cada vez más diverso. A eso se suma la recuperación de las oficinas Clase A del sector, cuya vacancia bajó 3,3 puntos porcentuales en los últimos dos años, lo que también se traduce en más flujo peatonal”, destacaron en CBRE.
Para Carlos Concha, presidente de TUCHS, “que vuelvan a transitar personas en el centro es clave: más vecinos significa más vida en las calles, más clientes para el comercio y más seguridad. Pero esta recuperación necesita condiciones para consolidarse: seguridad, espacio público cuidado, comercio formal protegido y una agenda cultural y turística permanente”, agregó.
Para el gremio, el desafío es que esta reactivación llegue a todo el casco histórico. “El 18 de octubre no tiene por qué ser solo una fecha para mirar lo que perdimos. También puede ser la oportunidad para mostrar lo que el centro está construyendo”, concluyó.