La Patagonia chilena comienza a ganar espacio como una nueva alternativa para los viajes de estudios. Naturaleza, aventura, itinerarios personalizados y la posibilidad de conocer uno de los paisajes más admirados del mundo sin salir de Chile son parte de una propuesta que amplía las opciones disponibles para las comunidades escolares.
Hay destinos que dejan de ser una opción más en el mapa, para convertirse en un símbolo global. La Patagonia chilena y sus características Torres del Paine son uno de ellos. No se trata simplemente de una experiencia distinta o de un acercamiento a la naturaleza: es uno de esos lugares que integran, casi por unanimidad, las listas de viajes que hay que hacer al menos una vez en la vida. Torres del Paine ha sido incluso reconocido como la “Octava Maravilla del Mundo”, un estatus que muy pocos paisajes en el planeta alcanzan.
Nadie quiere perderse de este destino al fin del mundo, y así también lo revelan las cifras. Según datos de Sernatur y de la Subsecretaría de Turismo, en 2024, la Región de Magallanes fue la segunda vía de entrada de turistas extranjeros a Chile por pasos fronterizos, con 283.239 entradas.
Cada año, viajeros de todos los rincones del mundo recorren miles de kilómetros con un mismo objetivo: llegar hasta el extremo sur de Chile para ver con sus propios ojos las torres de granito, los glaciares y la inmensidad de la estepa patagónica. Según cifras de CONAF, Torres del Paine recibió más de 360 mil visitantes durante 2024, y más de la mitad fueron extranjeros.
Mientras personas de todo el planeta atraviesan continentes para conocer este territorio, una nueva posibilidad comienza a tomar fuerza entre las comunidades escolares chilenas: hacer de la Patagonia el escenario ideal para su viaje de estudios.
Una nueva alternativa para los viajes de estudios
A las alternativas que históricamente han marcado las preferencias de las comunidades escolares chilenas se suma hoy una posibilidad diferente: Vivir su viaje de estudios en plena Patagonia.
Desde Rai Trai (@turismo_raitrai), empresa chilena con más de tres décadas de especialización en viajes de estudios, aseguran que existe un interés creciente de los grupos escolares por incorporar experiencias vinculadas con la naturaleza y diseñadas según sus propios intereses.
Excursiones dentro del Parque Nacional Torres del Paine, miradores hacia el Macizo Paine, cabalgatas, navegaciones para observar glaciares, gastronomía típica y distintas experiencias al aire libre permiten construir programas donde la naturaleza, la cultura, la aventura y convivencia se encuentran en un mismo territorio.
“Cada destino tiene su propia identidad y eso es justamente lo interesante de un viaje de estudios: existen distintas experiencias para distintos grupos. Patagonia permite sumar una alternativa con características muy particulares, donde la naturaleza y la aventura tienen un protagonismo especial”, explica Carlos Flores, gerente general de Turismo Rai Trai.
Para muchas familias chilenas, visitar La Patagonia tampoco es un viaje que se realice habitualmente. Un viaje de estudios puede convertirse así en la oportunidad de que las nuevas generaciones conozcan no solo un paisaje mundialmente admirado, sino también una parte fundamental de la geografía, la identidad y el patrimonio natural de Chile.
“Muchas veces pensamos en los grandes viajes como experiencias que necesariamente tenemos que buscar fuera de Chile, cuando tenemos en nuestro propio país lugares que personas de todo el mundo sueñan con conocer. Que estudiantes puedan descubrir la Patagonia junto a quienes han compartido tantos años de su etapa escolar hace que la experiencia tenga un significado muy especial”, señala Flores.
A ello se suma una ventaja práctica para las familias: al tratarse de un viaje dentro de Chile, estudiantes chilenos pueden trasladarse con su cédula de identidad vigente, sin requerir la autorización notarial asociada a la salida del país.
Distintas experiencias en un mismo destino
Una de las características que comienza a acompañar el desarrollo de este destino dentro del segmento escolar es la posibilidad de construir itinerarios personalizados. Las características geográficas y turísticas de la Patagonia permiten combinar actividades y ajustar los programas según los intereses de cada grupo.
“Cuando hablamos de un viaje a la medida, hablamos de escuchar primero al grupo. Hay quienes quieren incorporar más aventura, otros que tienen especial interés por la naturaleza o el trekking, y otros que valoran mucho los espacios para compartir. La idea es que el itinerario pueda construirse en torno a esas expectativas y que las personas vivan un viaje que fue pensado para ellas”, señala Flores.
Para operadores especializados como Rai Trai, esta tendencia se traduce en experiencias con infraestructura propia en destino (como el hotel Best Western Patagonia) que permiten a los grupos contar con un espacio pensado especialmente para ellos durante todo el viaje. Promoviendo una experiencia integral: desde que comienza el viaje, hasta que regresan a casa.
Así, lo que antes era percibido como un destino lejano o poco habitual para un viaje de estudios, hoy se posiciona como una de las experiencias más buscadas: la posibilidad de que estudiantes chilenos conozcan y vivan, uno de los paisajes más deseados del planeta.