La iniciativa del diputado Patricio Briones busca impedir el embargo del hogar y sus bienes domésticos cuando se cumplan al menos dos condiciones de protección, entre ellas cesantía, cuidado de menores o situaciones de dependencia. La propuesta mantiene la excepción para los acreedores hipotecarios.
Evitar que una familia pierda su casa por deudas con el retail es el objetivo del proyecto de ley “Con Mi Casa No”, presentado por el diputado Patricio Briones junto a la bancada del Partido de la Gente. La propuesta busca proteger la residencia principal de las familias que enfrentan dificultades económicas y cumplen con las condiciones establecidas en el texto.
“Como bancada del PDG nos ponemos hoy a disposición nuevamente de la clase media, de la clase media emergente, presentando un proyecto de ley que se llama Con Mi Casa No”, afirmó Briones.
La iniciativa modifica el artículo 445 del Código de Procedimiento Civil para establecer la inembargabilidad de la vivienda donde reside el deudor junto a su familia y de los bienes de uso doméstico que la componen, siempre que se acrediten al menos dos de los cinco requisitos contemplados.
Estas condiciones son que el avalúo fiscal del inmueble no supere las 4.000 UTM; que el deudor tenga a su cuidado hijos menores de edad; que viva con familiares ascendientes que dependan económicamente de él y no puedan valerse por sí mismos por razones de salud o edad avanzada; que se encuentre cesante o que su propia condición de salud o edad avanzada le impida valerse por sí mismo.
Briones explicó que el proyecto responde a situaciones que pueden alterar profundamente la estabilidad económica de un hogar, como una enfermedad, la pérdida del empleo o las responsabilidades de cuidado.
“La idea es justamente proteger a uno de los segmentos más abusados, que es el ciudadano de pie”, sostuvo el parlamentario, quien advirtió sobre la angustia que generan las deudas cuando comprometen el patrimonio familiar.
El texto establece expresamente que esta protección no se aplicará frente al acreedor hipotecario, que conservará sus derechos conforme a las normas generales. De esta manera, la propuesta busca ampliar el resguardo de la vivienda familiar frente a otros cobros, como las deudas del retail, manteniendo las reglas aplicables a las hipotecas.