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El CINV llevó la neurociencia a la pantalla grande en dos actividades de la Semana del Cine de Valparaíso

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Los equipos intervinieron el sector adyacente a la planta y al emisario, sumándose a una jornada territorial que permitió retirar más de una tonelada de residuos en la bahía de Quintero y Puchuncaví.

Más de 150 estudiantes participaron en la muestra matinal de cortometrajes sobre naturaleza y ciencia. Por la tarde, poco más de 100 personas asistieron a una película histórica con música en vivo y un cineforo. Ambas actividades fueron parte de CEREBRA Valparaíso, plataforma de divulgación científica impulsada por el Instituto Milenio CINV.

¿Qué pueden enseñarnos los sentidos de los animales y las imágenes de pacientes registradas hace más de un siglo? Ambas preguntas encontraron un espacio en la Semana Internacional de Cine de Valparaíso (SICVA), donde el Instituto Milenio Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso (CINV) participó mediante CEREBRA Valparaíso. Las dos actividades se realizaron el viernes 9 de octubre y acercaron la ciencia a escolares y público general. “NaturalMente” y “AntiguaMente” fueron los nombres utilizados para contextualizar las muestras cinematográficas.

La participación fue posible gracias a la invitación de Marcelo Raffo, director de la Escuela de Cine de la Universidad de Valparaíso (UV), y Claudio Pereira, director artístico de SICVA. Las actividades combinaron divulgación, creación audiovisual y reflexión, llevando el conocimiento fuera de los espacios académicos.

La muestra matinal, “NaturalMente”, estuvo dirigida a estudiantes de 14 a 18 años. Según Claudio Sepúlveda Cabrera, jefe de la Unidad Técnico Pedagógica del Servicio Local de Educación Pública Valparaíso, reunió a más de 150 estudiantes. Se exhibieron los cortometrajes “El canto de la matraca”, “La Luna: conociendo nuestro satélite” y “La alegría de los sentidos: Sabio silencio”, además de dinámicas para ejercitar la memoria, la atención y la observación.

Claudio Sepúlveda destacó que estas instancias “llevan el conocimiento y la investigación del mundo científico de las universidades hacia los establecimientos a través del Servicio Local”. También señaló que existen otras coordinaciones para dar continuidad al vínculo con las comunidades educativas.

Importancia pedagógica

Jesús Olivares, profesor de Biología, neurocientífico y coordinador de Divulgación y Educación del CINV, destacó el diálogo con los escolares como parte central de la jornada. “La actividad que realizamos busca relevar otras formas de conexión entre ciencia y arte que pueden tener aplicaciones pedagógicas. En esta jornada esperamos haber podido potenciar la curiosidad y el interés por la ciencia en las y los estudiantes participantes de esta primera muestra de cine científico, pienso que se logró basándome en el entusiasmo mostrado en participar”, expresó. Con ese espíritu, tras las proyecciones condujo una actividad participativa con estudiantes sobre el escenario, en la que repasaron las especies observadas y compartieron lo que habían comprendido sobre el sonido y los sentidos.

La instancia permitió compartir interpretaciones y preguntas sobre el mundo natural, relacionando los contenidos científicos con las experiencias de los participantes.

La Dra. Kathleen Whitlock, académica de la Universidad de Valparaíso, investigadora del CINV y directora del programa Ciencia al Tiro, representó al Centro con su trabajo audiovisual exhibido por la mañana y su participación en el cineforo de la tarde. Explicó que “La alegría de los sentidos: Sabio silencio” combina perspectivas científicas con las de personas indígenas de Chile para ampliar la mirada sobre los sistemas sensoriales de los animales y el cuidado del entorno.

Para Kathleen Whitlock, el entusiasmo de los jóvenes refuerza la necesidad de desarrollar más proyectos que permitan conversar con el público sobre la ciencia como parte de la vida cotidiana. Su reflexión vinculó el aprendizaje sobre otras especies con el cuidado de los seres vivos y sus ambientes.

Valeria Rosa, docente del Museo Tecnológico Alfredo Nazar de Playa Ancha, valoró el aporte educativo de la jornada: “Estamos muy contentos de participar en esta actividad. Los cortometrajes permiten enseñar a los jóvenes a cuidar nuestra naturaleza y a no estigmatizar a los animales que cumplen un papel importante en el ecosistema”.

Neuropatologici

La actividad de la tarde reunió a poco más de 100 personas en el Teatro Condell. Se presentó “Neuropatologici”, dirigida por Camilo Negro y Roberto Omegna entre 1906 y 1918, con musicalización en vivo de Paul Hernández e Ismael Cortez. El cineforo contó con la participación de Kathleen Whitlock y Natalia Calderón, coordinadora de la Unidad de Creación Artística y académica de la Escuela de Cine y Artes Audiovisuales de la UV, bajo la moderación de Arabia Olea. La actividad contó también con la asistencia y participación de las seremis de la Región de Valparaíso Ariane Luttecke, de Ciencia, y Catalina Dib, de las Culturas, a quienes el CINV expresó su agradecimiento.

Kathleen Whitlock explicó que la obra fue concebida para documentar manifestaciones de enfermedades del sistema nervioso y compartirlas con otros médicos. Frente a imágenes que pueden resultar difíciles de observar, subrayó la necesidad de aportar contexto científico e histórico para comprender su valor y evitar que las personas filmadas sean vistas como un espectáculo. También advirtió que, sin información clínica, no es posible establecer diagnósticos precisos a partir de lo que aparece en pantalla.

Natalia Calderón destacó el papel del cine como herramienta para mostrar síntomas que podrían ser difíciles de describir solo con palabras. “Una película que en su contexto de origen estaba hecha para los médicos, es decir, para que los médicos pudieran ver cuáles eran las patologías neurológicas de la época”, explicó.

La académica llamó a observar críticamente tanto las imágenes como las condiciones en que vivían las personas registradas. A su juicio, el acompañamiento musical aporta otra forma de aproximarse a esa experiencia: “La película no se ve de la misma manera con música o sin música”.

Por su parte, Paz Redondo, estudiante de segundo año de Cine, destacó el valor de acercarse a otras propuestas cinematográficas: “Me parece muy importante que nos muestren un cine distinto al que suele exhibirse en las salas. Nos abre la mirada para observar cosas que la sociedad muchas veces ignora, especialmente las enfermedades”.

Con ambas actividades, CEREBRA Valparaíso propició una “sinapsis entre ciencia y cultura”. Desde la curiosidad de los escolares por la naturaleza hasta la reflexión sobre las enfermedades neurológicas, el cine permitió al CINV acercar el conocimiento científico a distintos públicos y abrir espacios de conversación con la comunidad.

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