El directorio de la Confederación Nacional del Transporte de Carga, a través de un consultivo con las bases, realizado la tarde de ayer, planteó utilizar la nueva herramienta del INE como referencia para el fuel surcharge y exigió avanzar hacia un mecanismo obligatorio que permita traspasar las variaciones del combustible a las tarifas, especialmente para proteger a los pequeños transportistas.
Domingo 25 de octubre de 2026. La Confederación Nacional del Transporte de Carga (CNTC) emplazó al gobierno impulsar una solución legal y permanente frente a la crisis del diésel, que permita a los transportistas incorporar las variaciones del combustible en sus tarifas sin depender exclusivamente de la disposición de quienes contratan sus servicios.
Tras la presentación de las nuevas calculadoras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), entre ellas una enfocada en la variación del precio del petróleo diésel, el gremio sostuvo que esta referencia técnica debe servir de base para avanzar en la implementación del fuel surcharge, un mecanismo de recargo por combustible con respaldo legal y carácter vinculante.
“Contar con una herramienta para calcular las variaciones del diésel puede ayudar a transparentar los reajustes, pero una calculadora no basta para enfrentar esta crisis. El problema es que los transportistas, especialmente los más pequeños y quienes no cuentan con un polinomio de reajuste, necesitan poder trasladar ese mayor costo a sus tarifas. El Gobierno debe asumir la responsabilidad de impulsar una ley que haga efectivo ese mecanismo”, señaló el directorio de la CNTC.
Una solución de largo plazo
La Confederación recordó que el carácter obligatorio del recargo es una demanda central planteada al Ejecutivo. Sin embargo, la propuesta gubernamental presentada el 15 de octubre contempló herramientas para facilitar los reajustes, sin acoger la exigencia de establecer un recargo obligatorio por ley.
“No podemos seguir dejando a cada pequeño transportista solo frente a la negociación con su mandante. Si el combustible sube y la tarifa permanece congelada, es el transportista quien termina financiando esa diferencia con su capital de trabajo y los recursos de su familia. Necesitamos reglas que permitan ajustar el componente del combustible de manera automática, transparente y simétrica, tanto cuando sube como cuando baja”, afirmó el directorio.
En esa línea, la CNTC planteó utilizar la referencia del diésel publicada por el INE para sustentar el cálculo del recargo, considerando la incidencia del combustible en cada servicio y evitando duplicar reajustes ya contemplados en los contratos. El objetivo es contar con un mecanismo verificable, que entregue certezas a transportistas y generadores de carga.
“Entendemos que existe un contexto internacional, pero el gobierno tiene la responsabilidad de impulsar medidas que permitan enfrentar sus consecuencias. No puede seguir trasladando toda la carga de esta crisis a quienes mantienen al país en movimiento. Pedimos una respuesta concreta, con una propuesta legal y plazos definidos”, agregó la directiva.
Finalmente, el directorio dirigió un mensaje a sus bases, reafirmando que el trabajo gremial está orientado a conseguir soluciones de largo plazo que protejan la continuidad de las pequeñas y medianas empresas del transporte.
“A nuestros colegas transportistas, conductores y sus familias les decimos que seguimos trabajando para defender su fuente laboral y el esfuerzo de años. Sabemos que la incertidumbre y el aumento de los costos golpean todos los días. Por eso estamos empujando una solución de fondo: que cada variación del diésel tenga un mecanismo claro de ajuste y que ningún pequeño transportista quede obligado a absorber por sí solo un costo que no controla. Ese es el camino que estamos defendiendo y en el que seguiremos insistiendo ante el gobierno”, concluyó el directorio de la CNTC.