Buscar

El yodo abre nuevas posibilidades para la agricultura: qué dice la ciencia sobre sus efectos en los cultivos

El programa de reciclaje orgánico desarrollado en Concón, con financiamiento de Enap y la participación de establecimientos gastronómicos y hoteleros…

Investigaciones sobre nutrición vegetal han identificado efectos del yodo en el crecimiento de las plantas y su respuesta a determinadas condiciones de estrés. Aunque todavía existen preguntas sobre su aplicación en distintas especies agrícolas, los resultados están ampliando el conocimiento sobre este elemento y su posible utilización en fertilizantes especializados.

Durante décadas, el yodo ha sido estudiado principalmente por su importancia para la salud humana, especialmente por su participación en la producción de hormonas tiroideas. Su función en las plantas, en cambio, ha recibido menos atención, pese a que está presente de forma natural en el suelo y puede ser absorbido por las raíces.

Esta situación ha comenzado a cambiar gracias a investigaciones que analizan cómo pequeñas concentraciones de yodo intervienen en procesos fisiológicos vegetales. Los resultados sugieren que su aplicación controlada podría beneficiar determinados cultivos, aunque sus efectos dependen de la especie, la dosis y las condiciones de producción.

Qué ha descubierto la ciencia sobre el yodo en las plantas

Una investigación publicada en 2021 en la revista científica Frontiers in Plant Science, titulada Evidences for a Nutritional Role of Iodine in Plants, aportó evidencia experimental sobre la participación del yodo en procesos biológicos de las plantas.

Los investigadores observaron que concentraciones de entre 0,20 y 10 micromoles por litro podían favorecer el crecimiento y desarrollo de las especies estudiadas. También identificaron cambios en la expresión de genes relacionados con mecanismos de defensa vegetal.

Uno de los hallazgos más interesantes fue la identificación de proteínas yodadas en tejidos vegetales, lo que permitió estudiar una posible función del elemento más allá de su acumulación en las plantas.

De la investigación a los fertilizantes especializados

El interés por el yodo también ha llegado a la industria de nutrición vegetal, donde distintas investigaciones buscan determinar cómo incorporarlo de manera controlada a los programas de fertilización.

En Chile, SQM desarrolla soluciones de fertilización especializada a partir del conocimiento derivado de años de experiencia en el rubro y en investigaciones relacionadas con el papel del yodo en la nutrición de las plantas.

Desde 2023 la empresa desarrolla Ultrasol®ine, un fertilizante que incorpora yodo y está orientado a cultivos que utilizan sistemas de fertirrigación. El producto surgió de un proceso de investigación que, según la empresa, incluyó más de diez años de estudios y ensayos.

El trabajo refleja cómo un elemento tradicionalmente asociado a otras aplicaciones industriales puede adquirir nuevas posibilidades en la agricultura. No obstante, la utilización de fertilizantes con yodo requiere considerar las necesidades del cultivo y las condiciones específicas del sistema productivo.

La concentración aplicada resulta especialmente relevante. Una dosis que produce efectos positivos en determinadas condiciones puede ser inadecuada para otras especies o sistemas de cultivo.

Los desafíos para llevar estos resultados al campo

La aplicación agrícola del yodo todavía enfrenta interrogantes relacionadas con su absorción, distribución y acumulación en los tejidos vegetales.

La diferencia entre dosis beneficiosas y perjudiciales obliga a estudiar cada aplicación con cuidado. La composición del suelo, la disponibilidad de agua y la especie cultivada pueden modificar la respuesta de las plantas.

En sistemas de fertirrigación, por ejemplo, la incorporación de un elemento adicional debe evaluarse junto con el resto del programa nutricional, considerando las interacciones con otros nutrientes y las características del agua utilizada.

Para la agricultura chilena, estas investigaciones abren un campo de estudio que podría resultar interesante en sistemas de producción intensiva y ambientes sometidos a estrés. Sin embargo, todavía se requieren más ensayos de campo que permitan determinar en qué condiciones el yodo ofrece beneficios agronómicos consistentes.

Los próximos avances dependerán de investigaciones que comparen dosis, métodos de aplicación y respuestas de diferentes especies. Ese trabajo permitirá distinguir los resultados obtenidos en condiciones experimentales de aquellos que pueden reproducirse en explotaciones agrícolas comerciales.

noticias relacionadas

Claro Chile anuncia alianza con Youtube Premium

Startup chilena resuelve el colapso comunicacional entre colegios y apoderados gracias a la inteligencia artificial

Anatomía de un diagnóstico perfecto: LG presenta su última tecnología en monitores médicos para la salud moderna

Doctorado en Ciencias UCSC: Gerald Cifuentes finalizó tesis sobre valorización de residuos de poda urbana