La parlamentaria republicana apoyó la solicitud de pensiones de gracia y medidas de acompañamiento impulsadas por su comité, afirmando que «cuando el Estado falla, tiene que asumir su responsabilidad».
La diputada Paz Charpentier (REP) se sumó a la solicitud dirigida al Gobierno para la implementación urgente de medidas de reparación y acompañamiento integral para las 332 víctimas de agresores sexuales que se han visto beneficiadas con rebajas de penas carcelarias durante los últimos cinco años.
La legisladora promovió esta ofensiva, la cual fue articulada en conjunto con los demás diputados de su bancada, con el objetivo de activar mecanismos institucionales que mitiguen el impacto y el proceso de revictimización provocado por las fallas del sistema del Estado. Al respecto, Charpentier enfatizó la necesidad de enmendar los vacíos legales y poner el foco de manera prioritaria en los afectados.
«Cuando el Estado falla, tiene que asumir su responsabilidad. Por eso, primero, debemos corregir las leyes que permitieron que, desde hace más de 4 años y hasta la fecha, se rebajaran las condenas de violadores y abusadores de menores, y, segundo, reparar a sus víctimas», señaló la parlamentaria.
Asimismo, explicó el alcance de la propuesta colectiva, apuntando a soluciones económicas y de salud mental directas. «Ninguna reparación revierte el perjuicio psicológico y emocional ni el proceso de revictimización, pero la reparación amplia que proponemos reconoce que el Estado falló y el daño. En ese contexto, las pensiones de gracia son una alternativa, junto con otras medidas complementarias. No queremos que las víctimas se sientan solas, inseguras o desprotegidas, ni que más personas tengan que pasar por lo mismo», argumentó.
Finalmente, la diputada recalcó el compromiso con la protección de la infancia y la agenda de seguridad que mueve esta iniciativa. «La respuesta del Estado, del gobierno del presidente Kast y de la bancada republicana es reparar a las víctimas y evitar que esto se vuelva a repetir en el futuro, es decir, poner a las víctimas en el centro», concluyó Charpentier.