El encuentro estuvo marcado por la emotividad de la familia, el paciente y equipo clínico que presenció este momento, la evolución de su estado fue espontánea.
Existen lazos de amistad que trascienden cualquier límite, como el que une a don Javier Dejon con su fiel compañero, Siam. Inseparables desde hace más de 15 años, hoy se reencuentran en medio de la adversidad: don Javier, quien se encuentra internado en la Unidad de Paciente Crítico Adulto (UPC) del Hospital Dr. Gustavo Fricke tras sufrir un trágico accidente, pudo recibir la visita terapéutica de su perrito, quien lamentablemente padece un cáncer terminal.
El reencuentro fue posible gracias a la iniciativa «Visitas de Acompañamiento de Mascotas» que implementó el establecimiento viñamarino y que busca potenciar la recuperación y elevar el ánimo de los pacientes durante su estadía, aspectos clave en la humanización del cuidado.
La hermana de don Javier, Alicia Dejon, relata el fuerte lazo que une a su hermano con su mascota: «Lo que pasa es que mi hermano lleva dos meses y medio acá, y todavía le falta tiempo. El tema es que el perrito tiene un cáncer terminal y han sido compañeros durante 15 años. Es su amigo; anhelábamos un reencuentro, en definitiva, es su hijo, iba para todos lados con él y se entendían perfectamente».
Fueron momentos llenos de emotividad, no solo para don Javier y su hermana, sino también para todo el equipo clínico presente en el reencuentro. «Fue muy lindo, muy emocionante; hubo muchos sentimientos, porque mi hermano está tetrapléjico y, por lo tanto, con traqueostomía, no puede hablar. Nos miraba muchísimo, mi hermano no lo podía tocar, no lo podía abrazar. «¿Por qué no me lo pusieron acá en el pecho?», nos indicaba mediante gestos; nos retaba. No lo podíamos hacer por su delicada condición de salud. Fue alegre, pero a la vez triste, pues podría ser la última vez que vea a Siam», acotó.
Labor terapéutica que humaniza
Un trágico accidente le provocó a don Javier un trauma raquimedular —una lesión que afecta la columna vertebral, la médula espinal o ambas—, dejándolo tetrapléjico.
Desde ese día, el equipo clínico no solo le ha brindado los cuidados y tratamientos médicos correspondientes, sino que además ha estado constantemente preocupado por su estado de ánimo. Así lo aseveró Carolina Morgado, enfermera supervisora de la UPC Adulto: «Siempre generamos vínculos con nuestros pacientes, hay cariño, somos seres humanos… Cuando venían sus familiares, todos los días don Javier les preguntaba cómo estaba su perrito, porque, claramente, estaba pendiente de que su mascota estaba enferma y en sus últimos días. El reencuentro con su perrito fue muy gratificante porque, finalmente, ves que el paciente necesitaba esa parte de la familia; el cambio en su estado de ánimo fue inmediato».
La profesional del cuidado agregó que «nuestra idea es estudiar fisiológica y psicológicamente cómo impacta finalmente al paciente esta iniciativa. Para conseguir datos fidedignos necesitamos que más personas accedan a este beneficio. Como equipo estamos felices, pues trabajamos en ese norte, en el de la humanización».
En este sentido Tatiana Aldunate, Subdirectora Médica del establecimiento declaró: “Creo que uno de los grandes conflictos o problemáticas desde lo emocional en los equipos de salud y en la atención en salud, es cómo compatibilizar la calidad y seguridad en la atención con entregar el mayor remedio que tiene cualquier enfermo en relación con su enfermedad, que es el amor”.
Finalmente, el director del Hospital Dr. Gustavo Fricke, Juan Carlos Gac, llamó a las familias o amigos de pacientes a utilizar esta oportunidad: «Los equipos están muy emocionados por esta visita. El establecimiento hace un buen tiempo que está recibiendo y dando esta opción a quienes lo requieran. Es parte de su recuperación. Los equipos están disponibles para recibir a todos aquellos que, cumpliendo las condiciones, puedan realizar estas visitas de acompañamiento de mascotas».