Tras el despliegue informativo que instala a octubre como el mes de la prevención del cáncer de mama, el undécimo mes del año activa el movimiento global «Movember», una iniciativa que busca romper el silencio sobre la salud masculina y derribar el tabú de la postergación médica.
Desde Clínica UrbaMed, su director médico enfatiza la urgencia de transitar hacia una cultura de prevención temprana que abarque tanto la salud y prevención urológica, como la responsabilidad en la anticoncepción por parte de los hombres.
Si octubre moviliza a familias, instituciones y medios de comunicación en torno a la prevención del cáncer de mama, noviembre se ha alzado en la última década como el mes de la salud masculina. Bajo el paraguas de Movember —el movimiento internacional nacido en Melbourne en 2003 que utiliza el emblemático bigote como símbolo—, el undécimo mes del año invita a poner sobre la mesa una realidad apremiante: la tendencia histórica de los hombres a postergar sus chequeos médicos y silenciar sus dolencias.
Lejos de reducirse a una campaña estética o a un desafío de redes sociales, Movember plantea un abordaje integral que interpela a la sociedad civil, al mundo corporativo y al ecosistema de la salud en tres grandes frentes: la prevención del cáncer de próstata, la detección temprana del cáncer testicular —con especial foco en los jóvenes— y, de manera crucial, la salud mental y la prevención del suicidio.
El concepto Movember nace de la unión de moustache (bigote, en inglés) y November (noviembre). Es un movimiento internacional que comenzó en Melbourne, Australia, en 2003, y que utiliza el bigote como símbolo para generar conversación, conciencia y recursos para la salud masculina. La gran lección internacional es esta: el bigote sirve para llamar la atención, pero las campañas más interesantes lo usan como puerta de entrada a la prevención, la salud mental y los cambios concretos de conducta.
Para el doctor Óscar Schatloff, urólogo, fundador y director médico de Clínica Urbamed —centro clínico dedicado exclusivamente a la salud masculina—, el mes de noviembre representa una ventana de oportunidad única para cambiar hábitos arraigados en la cultura masculina, particularmente en Chile: “Movember es un movimiento mundial que nos invita a poner la salud masculina sobre la mesa, hablar de prevención y dejar atrás los tabúes que todavía llevan a muchos hombres a postergar sus controles médicos”, señala el especialista, quien cuenta con formación y especialización en Estados Unidos e Israel. “Como urólogo, quiero hacer un llamado claro: no esperen a sentirse mal para empezar a cuidarse. Los controles y exámenes deben adecuarse a la edad, los antecedentes y los factores de riesgo de cada persona. Cuidarse no es una señal de debilidad; es una decisión responsable con uno mismo y con quienes queremos”.
Desde la experiencia clínica, en Urbamed destacan que los hombres en Chile están mostrando mayor preocupación y control sobre su salud y su vida sexual y reproductiva. Ya han realizado 4.000 procedimientos entre vasectomías, circuncisiones y tratamientos de la próstata.
¿Cómo está la salud masculina en Chile?
El movimiento Movember busca visibilizar cuatro áreas clave de la salud masculina:
- Cáncer de próstata: es el cáncer con mayor número de casos en la población masculina y en Chile causa la muerte de aproximadamente 6 chilenos al día (más de 2.000 a 2.700 fallecimientos anuales). Si se detecta de forma precoz, las posibilidades de curación superan el 90%.
- Cáncer de testículo: es el tipo de cáncer más común en hombres jóvenes (entre 15 y 35 años). En Chile se diagnostican más de 800 casos nuevos al año en el país, registrándose cerca de 100 fallecimientos anuales. Tiene una tasa de sobrevida superior al 95% si se detecta a tiempo, incluso en etapas avanzadas gracias a tratamientos combinados. En cerca del 80% de los casos no presentan dolor inicial, manifestándose usualmente como un bulto duro, aumento de consistencia o sensación de pesadez en el escroto.
- Salud mental y prevención del suicidio: en Chile, la salud mental de la población masculina enfrenta barreras estructurales y culturales críticas: los hombres chilenos se suicidan significativamente más que las mujeres, pero consultan y se tratan mucho menos, debido principalmente a estigmas y prejuicios en torno a la masculinidad. Aunque las mujeres en Chile reportan mayores tasas de sintomatología depresiva y cometen más intentos de suicidio, los hombres mueren en una proporción cercana a 4 de cada 5 casos totales.
- Inactividad física y sedentarismo: el movimiento promueve el movimiento y los hábitos de vida saludables (“move”). En Chile, casi la mitad de la población masculina adulta (un 44,5%) es inactiva, mientras un 33% de la población general declara no realizar ningún tipo de actividad física.