El Gobierno ha reforzado el cobro del CAE y al 29 de julio, Tesorería informaba $109.310 millones recaudados y más de 62 mil convenios de pago. Es razonable que quienes pueden pagar lo hagan, pero para cobrar bien también hay que comprender las dificultades de quienes no han podido cumplir.
Según Comisión Ingresa, con datos a junio de 2025, solo el 7% de quienes abandonaron sus estudios estaba al día, frente al 32% de los egresados. Esta diferencia merece una mirada más detenida que permita conocer cuántos de quienes dejaron sus estudios los retomaron, cuántos consiguieron titularse posteriormente y cuál es su situación laboral. Aunque todos mantengan una deuda, sus posibilidades de pagar pueden ser muy distintas.
Aunque los convenios ya consideran los ingresos, Ingresa, Tesorería, el SIES y el SII podrían complementar ese antecedente coordinando la información disponible, con los debidos resguardos, para conocer qué ocurrió después del abandono y cómo la continuidad de los estudios y la situación laboral se relacionan con el cumplimiento de los pagos. Sin explicar por completo la situación económica de cada persona, estos antecedentes ayudarían a ajustar las condiciones de los convenios y las acciones de cobro a sus posibilidades reales de pago.
Esa información también ayudaría a evaluar si las condiciones de los convenios se ajustan a las posibilidades de quienes los suscriben y a comprender por qué algunas personas vuelven a atrasarse al cabo de unos meses.
Cobrar es parte de la tarea, pero hacerlo bien exige distinguir entre quienes tienen capacidad de pago y quienes necesitan condiciones que les permitan cumplir.