Manuel Millones planteó la necesidad de fortalecer la colaboración público-privada y desarrollar nuevas iniciativas para responder al aumento de personas mayores en la región. En tanto, desde Fundación Las Rosas destacaron que los establecimientos requieren aportes permanentes para garantizar sus cuidados.
El envejecimiento de la población y la falta de recursos para responder a las necesidades de las personas mayores fueron parte de los principales temas abordados durante el desayuno fraterno 2026 de Fundación Las Rosas, encuentro que reunió a autoridades, representantes del mundo empresarial y organizaciones de la Región de Valparaíso.
En la instancia, el delegado presidencial regional, Manuel Millones, advirtió sobre las dificultades económicas que enfrentan los establecimientos de larga estadía para adultos mayores (ELEAM), especialmente aquellos que dependen de financiamiento público para mantener sus operaciones.
La autoridad explicó que existe una diferencia entre los recursos que reciben estos recintos y sus costos reales de funcionamiento, lo que obliga a buscar aportes adicionales para cubrir necesidades básicas.
“El costo operacional de un ELEAM o de un hogar como el de Fundación Las Rosas es de 1 millón 200 mil o 1 millón 400 mil pesos, por lo tanto, igual tiene que buscar esa diferencia con los aportes privados”, señaló.
En esa línea, Millones planteó que la situación es todavía más compleja para otros establecimientos de la región que funcionan con recursos asistenciales, considerando los gastos asociados al pago de trabajadores, alimentación y pañales.
La autoridad también recordó su vinculación con uno de los hogares que anteriormente era administrado por una congregación religiosa y que estuvo cerca de cerrar debido a la disminución de las vocaciones religiosas.
Según relató, la Fundación Las Rosas asumió posteriormente su continuidad, evitando que las personas mayores residentes quedaran sin un lugar donde recibir cuidados.
A partir de esa experiencia, destacó la importancia de la institución y de la colaboración de privados para sostener este tipo de iniciativas.
Una región que envejece
Durante el encuentro también se abordó el escenario demográfico de la Región de Valparaíso y la necesidad de preparar a las ciudades para responder a las demandas de una población cada vez más envejecida.
En ese contexto, Millones señaló que la zona enfrenta un desafío importante debido al aumento de personas mayores y a las condiciones de vulnerabilidad en las que viven algunos de ellos.
“Tenemos una cantidad importante de adultos mayores, muchos que viven en condiciones precarias”, sostuvo.
Asimismo, planteó la necesidad de avanzar en nuevos proyectos de infraestructura y colaboración entre instituciones, además de fortalecer las redes de acompañamiento para quienes no cuentan con familiares que puedan hacerse cargo de sus cuidados.
“Y también los quiero invitar a este proyecto con las universidades. No todos tienen que estar dentro del hogar de un ELEAM, sino que también de la familia. Y ahí podemos, con la solidaridad con las universidades, suplir la falta de familia, la falta de hijos o, a veces, el abandono físico”, manifestó.
Por otra parte, durante un conversatorio con representantes del mundo empresarial y social, se abordaron distintas medidas para fomentar el envejecimiento activo, entre ellas mejorar la movilidad urbana, promover una alimentación saludable y generar espacios de participación comunitaria.
En tanto, Pedro Maíz, director de Fundación Piensa, expuso que el cambio demográfico representa un desafío que debe ser abordado desde distintas áreas de la sociedad.
De acuerdo con su intervención, en 2017 existían siete personas mayores de 65 años por cada diez jóvenes en la región, mientras que actualmente la proporción alcanza a diez.
El representante también planteó que el envejecimiento debe considerarse dentro del desarrollo económico regional, impulsando áreas como el turismo, la gastronomía, los servicios de salud y los cuidados domiciliarios.
“El adulto mayor no solamente es consumidor de alguna forma de este tipo de economía, sino que además puede trabajar en este tipo de sectores”, explicó.
Finalmente, los participantes coincidieron en la necesidad de fortalecer las redes de colaboración entre empresas, instituciones públicas, organizaciones sociales y universidades, con el objetivo de avanzar hacia una región que entregue mejores condiciones de vida, acompañamiento y cuidado a las personas mayores.