Los parlamentarios de la comisión de Salud rechazaron los dichos de la ministra y sostuvieron que es el Gobierno el que genera daño e incertidumbre a los pacientes con la rebaja presupuestaria.
Los senadores Karol Cariola (PC) y Juan Luis Castro (PS), integrantes de la Comisión de Salud del Senado, junto a la diputada Ana María Gazmuri (IND), expresaron su molestia hacia la ministra May Chomali tras responsabilizar a los parlamentarios de generar “daño emocional” a los pacientes de la Ley Ricarte Soto. “Le queremos decir a la ministra que los únicos que han generado un daño emocional y, además, un daño concreto y económico a los pacientes de la Ley Ricarte Soto fue el Gobierno”, expresó Cariola.
“La ministra Chomalí no puede pretender trasladarnos a nosotros la responsabilidad por visibilizar que ellos estaban bajando en 28 mil millones la implementación de una ley tan importante, que necesita certezas y ya está desfinanciada. Eso fue lo que los propios pacientes le pidieron a la ministra, y nosotros lo vamos a volver a reiterar para que esto se corrija”, sostuvo la senadora Cariola.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Salud del Senado, Juan Luis Castro, defendió la responsabilidad del Congreso de advertir sobre las consecuencias del ajuste presupuestario. “A la ministra de Salud le digo que aquí no se puede hablar de chantaje al Congreso cuando lo que estamos haciendo es decirles la verdad a los pacientes. No se puede hacer un ajuste fiscal a costa de los derechos de salud de las personas”, expresó el senador.
«Los niños con fibrosis quística, las mujeres con cáncer mamario y los adultos con artritis reumatoide refractaria están en riesgo de mantener sus terapias. Esto no es una extorsión emocional, es una realidad. No vamos a bajar la guardia frente a un recorte de $28 mil millones que amenaza derechos fundamentales de los pacientes», aseguró Castro.
En la misma línea, desde la Comisión de Salud de la Cámara, la diputada Gazmuri calificó de “traición” la decisión del Ejecutivo de “no sostener apropiadamente a la Ley Ricarte Soto” y aseguró que “no vamos a bajar los brazos. El llamado es a no seguir jugando a las trampas, a las máscaras, a esconder la pelota, porque esa ha sido la característica de la gestión de este presupuesto”, concluyó.