La senadora fue invitada a Lima por la Presidenta de Perú, Keiko Fujimori, con quien sostuvo una reunión de trabajo, además de un encuentro con el presidente del Senado, Miguel Torres. Entre las materias abordadas destacan el fortalecimiento de la cooperación legislativa, el combate al crimen organizado y la coordinación migratoria.
Una agenda de trabajo orientada a fortalecer las relaciones políticas e institucionales entre Chile y Perú desarrolló en Lima la presidenta del Senado, Paulina Núñez, quien viajó invitada por la Presidenta de la República del Perú, Keiko Fujimori, para sostener reuniones con la mandataria y con el presidente del Senado peruano.
Los encuentros permitieron abordar desafíos compartidos por ambos países y avanzar en propuestas concretas de colaboración, con especial énfasis en la diplomacia parlamentaria, la seguridad, la cooperación judicial, la migración, la conectividad y las relaciones comerciales.
Núñez explicó que uno de los principales acuerdos fue avanzar en un convenio de colaboración entre ambos congresos que permita compartir la experiencia institucional del Parlamento chileno y contribuir al fortalecimiento del bicameralismo peruano. El instrumento, adelantó la senadora, será suscrito en Chile, como parte de la continuidad del diálogo entre ambas instituciones.
En materia de seguridad, la legisladora planteó la importancia de fortalecer la coordinación entre las policías y los ministerios públicos de ambos países para enfrentar el crimen organizado transnacional, particularmente delitos como la extorsión que afectan a comerciantes y transportistas a ambos lados de la frontera.
En esa línea, relevó la necesidad de avanzar en la entrada en vigor del Tratado de Extradición entre Chile y Perú, aprobado por el Congreso Nacional chileno en enero de 2020 y cuya tramitación continúa pendiente en Perú. La presidenta del Senado destacó que contar con este instrumento “permitiría fortalecer la cooperación judicial y evitar que las fronteras se conviertan en un obstáculo para perseguir a quienes cometen delitos.”
Otro de los ejes abordados fue la relación migratoria entre ambos países, incluyendo la coordinación para facilitar los procedimientos de identificación, documentación y retorno de personas en situación migratoria irregular, junto con atender las necesidades de las comunidades chilenas y peruanas residentes en ambos territorios. Según el Censo chileno de 2024, en Chile viven 233.432 personas nacidas en Perú, de las cuales 14.104 residen en la Región de Antofagasta.
Conectividad y cooperación
Por otra parte, la conectividad y el intercambio comercial también formaron parte de las conversaciones. Núñez subrayó la importancia de mantener los vuelos directos entre Antofagasta y Lima y avanzar en la apertura de una conexión aérea con Arequipa, considerando las oportunidades que ambas rutas representan para el turismo, los negocios y el desarrollo de las regiones. En este sentido, la senadora planteó la posibilidad de dar continuidad a este diálogo con un encuentro en Antofagasta, que permita reunir a autoridades, representantes de las comunidades, transportistas y empresarios de ambos países, generando nuevas oportunidades de integración entre el norte de Chile y el sur del Perú.
En materia de cooperación frente a emergencias y catástrofes, la presidenta del Senado valoró el apoyo entregado por Chile durante las recientes emergencias que afectaron a Perú y propuso profundizar el intercambio de experiencias y legislación, además de facilitar la coordinación entre los organismos especializados de ambos países, como SENAPRED e INDECI. Esto, precisó, para identificar mecanismos que permitan agilizar el despliegue de brigadas y equipos ante futuras catástrofes.
A juicio de Núñez, “Chile y Perú comparten desafíos y también la responsabilidad de construir soluciones conjuntas, razón por la cual hemos definido una agenda de trabajo concreta para fortalecer nuestra relación bilateral, desde la diplomacia parlamentaria y con resultados que puedan beneficiar directamente a nuestros ciudadanos”.
En esa línea, sostuvo que «la diplomacia parlamentaria tiene sentido cuando se traduce en acuerdos, cooperación y soluciones concretas y, desde mi rol como presidenta del Senado, voy a contribuir a que esa relación siga fortaleciéndose”.