El concejal de Viña del Mar, Andrés Solar, advirtió que los últimos días han dejado en evidencia una serie de falencias profundas en la conducción del municipio, configurando lo que calificó como “una semana para el olvido” para la administración encabezada por la alcaldesa Macarena Ripamonti.
A juicio del edil, “no estamos frente a hechos aislados ni situaciones circunstanciales, sino ante una acumulación de malas decisiones y omisiones graves que hoy están pasando la cuenta a la ciudad”. En ese sentido, sostuvo que lo ocurrido demuestra que “en Viña del Mar definitivamente el municipio perdió el control de la ciudad”.
Uno de los episodios más relevantes de la semana, según Solar, fue el fallo unánime de la Corte de Apelaciones de Valparaíso que dejó sin efecto la nueva tabla de remuneraciones aplicada a los funcionarios de la salud municipal. El tribunal calificó la medida como arbitraria y ordenó la restitución de los montos descontados, contradiciendo directamente la información que la administración había entregado previamente al Concejo Municipal. “Este fallo es especialmente delicado, porque pone en duda la veracidad de los antecedentes que se nos entregaron como concejales y abre una interrogante política que no puede ser eludida”, afirmó.
En materia de seguridad ciudadana, el concejal manifestó una profunda preocupación por los reiterados hechos de violencia registrados durante operativos de fiscalización al comercio ambulante ilegal en el borde costero. Durante la semana, funcionarios municipales volvieron a ser agredidos y debieron retroceder ante grupos violentos. A ello se suma, indicó, la ocupación irregular de la ciclovía de Avenida Perú y una creciente sensación de ausencia de control del espacio público. “Lo que estamos viendo es una pérdida progresiva de la capacidad del municipio para resguardar el orden y la seguridad, especialmente en plena temporada estival”, sostuvo.
Solar también relevó el malestar persistente de los vecinos del borde costero, quienes han denunciado reiteradamente ruidos excesivos, venta de alcohol en la vía pública, fiestas nocturnas y un comercio informal desbordado. “Durante 2025 se enviaron múltiples cartas a la alcaldesa Ripamonti advirtiendo sobre esta situación, pero hasta ahora no se han implementado soluciones estructurales que permitan compatibilizar la actividad turística con el derecho al descanso y la seguridad de quienes viven en el sector”, recordó.
Otro punto que el concejal calificó como grave es el contenido del informe final de la Contraloría Regional de Valparaíso, que confirmó observaciones por el uso reiterado del nombre e imagen de la alcaldesa en plataformas institucionales, vulnerando principios de probidad administrativa. Asimismo, el organismo constató que el vehículo municipal asignado a la alcaldesa Macarena Ripamonti no contaba con bitácora ni registros de uso, instruyéndose una investigación sumaria. “La falta de control sobre bienes públicos es una señal muy preocupante en cualquier administración que aspire a la transparencia”, enfatizó.
Finalmente, Solar expresó su inquietud por las denuncias formales de acoso laboral, persecución política y represalias familiares al interior de la Dirección de Seguridad Pública, actualmente en conocimiento de la Contraloría bajo el marco de la Ley Karin. “Estos antecedentes evidencian una crisis interna profunda en un área estratégica para la ciudad”, advirtió.
En conclusión, el concejal Andrés Solar sostuvo que Viña del Mar enfrenta un momento crítico que exige liderazgo y responsabilidad política. “Persistir en la autocomplacencia solo profundiza la desconexión con la realidad que viven los vecinos. Lo ocurrido en tan solo los primeros 5 días del 2026 debiera marcar un punto de inflexión. Es momento de hacer una autocrítica real, asumir responsabilidades y corregir el rumbo de la ciudad”, concluyó.