Buscar

Formalizarse: del deber tributario a la oportunidad de crecer. Por Nicole Revillot, Country Manager de TUU by Haulmer

Cada temporada es una oportunidad para renovar los espacios donde vivimos. Pensando en ello, las tiendas Ohzar presentan su nueva colección 2026, una propuesta que combina diseño, funcionalidad y las últimas tendencias en decoración para ayudar a transformar cualquier ambiente del hogar en un lugar más cálido, armónico y acogedor.

Desde el 2 de enero de 2026, entró en vigencia la Ley N° 21.713 de Cumplimiento de Obligaciones Tributarias, que marca un punto de inflexión para el comercio y el emprendimiento en Chile. A partir de ahora, toda persona o empresa que venda productos o servicios deberá acreditar su Inicio de Actividades ante el Servicio de Impuestos Internos (SII) para operar con bancos y plataformas digitales. Esta normativa busca fortalecer la trazabilidad económica y fomentar la formalización de quienes desarrollan actividades generadoras de renta, consolidando un sistema tributario más transparente y equitativo.

En este nuevo contexto, la pregunta es inevitable: ¿por qué formalizarse vale la pena? Si bien cumplir con las obligaciones tributarias implica asumir responsabilidades adicionales, los beneficios son claros y duraderos. Formalizarse no es un costo, sino una inversión, que permite acceder a créditos, subsidios y apoyos gubernamentales, además de abrir las puertas a licitaciones públicas y alianzas con grandes empresas. De esta forma, un emprendimiento deja de depender del ingreso diario y puede comenzar a planificar su crecimiento con estabilidad y proyección.

La formalización también entrega confianza y credibilidad, valores fundamentales en cualquier entorno empresarial. Emitir facturas válidas, contar con un RUT activo y cumplir con las normativas genera seguridad ante clientes, socios y entidades financieras. A la vez, contribuye a un mercado más justo, donde las reglas son iguales para todos y la competencia se basa en la calidad y la eficiencia, no en la informalidad. Como muchos expertos dicen: “la informalidad tiene fecha de vencimiento; hoy el desafío es ayudar a los emprendedores a dar el paso de manera simple y acompañada”.

Visto así, el cumplimiento tributario no debe entenderse solo como una obligación legal, sino como una puerta de entrada al desarrollo y la sostenibilidad. Una empresa formal tiene la posibilidad de expandirse, acceder a financiamiento, explorar nuevos mercados e incluso internacionalizarse. En la práctica, formalizarse es pasar de la subsistencia a la proyección, de lo inmediato a lo estratégico.

Chile enfrenta el desafío de fortalecer su base de emprendimientos formales. No se trata únicamente de aumentar la recaudación, sino de construir una economía más sólida, inclusiva y competitiva. La formalización no debe verse como un fin en sí misma, sino como el primer paso hacia un crecimiento sostenible que beneficie tanto a las empresas como al país en su conjunto.

noticias relacionadas

Seguridad municipal: un nuevo paso para fortalecer la prevención y la gestión de seguridad en las comunas. Por Hernán Silva Llagostera, Seremi de Seguridad Pública Región de Valparaíso

Enfermedades transmitidas por vectores y perros importados. Por Ignacio Troncoso Toro Académico investigador Facultad de Medicina Veterinaria y Agronomía Universidad de Las Américas

Videojuegos: nueva herramienta para la rehabilitación. Por Gonzalo Arias Académico Carrera de Kinesiología Universidad de Las Américas, Sede Concepción

Impulso necesario. Por Rodrigo Boetsch, Gerente General Corporativo Boetsch