Terminada la temporada se anuncia con mucho entusiasmo el numero de visitantes que arr ibaron desde el extranjero, el creciente turismo interno de los chilenos dentro de Chile y los buenos registros de ocupación hotelera en la mayoría de los destinos turísticos de Chile.
Sin duda que son buenas noticias para una industria que recién comienza a levantarse después de la pandemia y que busca con mucho esfuerzo lograr un espacio dentro de las estrategia de desarrollo país.
Adicionalmente, hemos figurado de manera constante en los premios internacionales relacionados con destino de naturaleza, de aventura y otros galardones que nos posicionan como un destino relevante dentro del contexto sudamericano, sin duda, Chile se presenta al mundo con una gran experiencia.
Lo que no sabemos, es cómo está siendo evaluada esa experiencia luego de haberla vivido. Es muy poca la información que relevamos respecto a los niveles de satisfacción, ya sea de servicios, de infraestructura o simplemente de protección del paisajes, a pesar de la poca información, podemos advertir innumerables situaciones que demuestran lo delicado de la situación: escasez de agua, congestión vehicular, comercio ambulante desatado, basura, ruidos, alcantarillado, seguridad y un largo listado de situaciones que poco suman a una experiencia memorable.
Necesitamos, con urgencia, abordar la planificación de nuestros destinos, urbanos, rurales y espacios naturales. Chile requiere avanzar en mecanismos de planificación integrando, de manera decidida, al sector público y privado.
Contamos con instrumentos que deben alinearse y considerar el turismo dentro de sus programas y desafíos: ordenanzas municipales, planes reguladores, políticas territoriales al alero del Consejo Nacional de Desarrollo Territorial, normativas asociadas al nuevo SBAP, etc., es momento de priorizar el avance coordinado de todos estos instrumentos y buscar mecanismos para su implementación en el mediano plazo.
El turismo, no sólo requiere coordinación, requiere acción coordinada y decidida, solos no podemos. Debemos ponernos todos de acuerdo en “cuidar la experiencia de visitar y vivir en Chile”.
Aún estamos a tiempo.