Chile posee una de las tasas de chatarra electrónica per cápita más altas de América Latina, con 11,6 kilos por habitante, cifra que a 2027 podría llegar incluso a 14 kilos . Por esta razón, el Día de la Tierra del próximo 22 de abril también tiene un importante desafío, y es tecnológico.
En la medida que la industria avanza, y presenta año tras año dispositivos y equipos con más prestaciones, mayor performance, sistemas operativos actualizados y mayores velocidades, una cantidad no menor de sistemas va entrando en obsolescencia, y muchos de ellos terminan en la basura.
Pero existen formas de retrasar este ciclo, y extender por algunos años la vida útil de los computadores actuales. A esta práctica se le denomina “upgrade”, y consiste en reemplazar algunos de los componentes críticos y directamente relacionados con el rendimiento y la compatibilidad, como son la memoria RAM o el almacenamiento, mediante incorporación o actualización del SSD.
Reemplazar la memoria RAM proporciona mayor velocidad de respuesta ante multitareas, y extender el espacio de almacenamiento con un SSD -o incluso, incrementar la performance, si el componente anterior era un disco duro- permite postergar la fase de obsolescencia del equipo, evitando de paso el impacto al bolsillo que implicaría un reemplazo total.
El Día de la Tierra es para concientizar, pero desde la arista tecnológica también es posible llevar a la práctica algunas ideas que permiten extender la vida útil del computador actual.