Cada 21 de abril se celebra el Día Mundial de la Creatividad y la Innovación, una fecha que invita a preguntarnos cómo estamos imaginando el futuro y qué tan preparados estamos para construirlo.
En ese escenario, Chile comienza a ganar visibilidad en el mapa global de la innovación, un avance que hace algunos años parecía difícil de alcanzar.
Y es que, si bien el país lidera los índices de innovación en América Latina, a nivel mundial aún se ubica en el puesto 51. Dicha posición muestra progreso, pero también revela el desafío que queda por delante, porque talento hay, así como emprendimiento y una comunidad tecnológica que crece; lo que falta es profundizar la apuesta por ecosistemas digitales sólidos y la formación de profesionales capaces de desenvolverse en esta nueva economía.
También está cambiando la forma en que entendemos la creatividad. Durante mucho tiempo se asoció únicamente con la inspiración o con una buena idea repentina, pero innovar implica algo distinto, una capacidad de conectar información, algoritmos y relato para diseñar soluciones relevantes. La Inteligencia Artificial generativa, en este sentido, está acelerando ese proceso y transformando la manera en que se crean campañas, productos, nuevos lenguajes, asistentes y experiencias.
Aquí aparece una pregunta interesante. En un mundo donde la tecnología puede producir contenidos, analizar datos, proponer y comunicar soluciones en segundos, ¿cuál será el verdadero valor de la creatividad humana? La respuesta empieza a verse en las empresas que avanzan más rápido.
Aquellas que logran integrar talento creativo con herramientas de Inteligencia Artificial desarrollan ideas con mayor velocidad y profundidad. América Latina no puede quedar al margen de esta transformación, pues si la región quiere competir en la economía del conocimiento, deberá apostar con más decisión por el desarrollo tecnológico y talento digital. Chile, por cierto, tiene una oportunidad clara para liderar ese camino y tiene las industrias para aplicarlo y destacar a nivel global, minería, turismo, entretenimiento, banca entre otras.