Solo el 27,8% de los casos terminó en una sentencia condenatoria. Entre 2014 y 2024, las salidas judiciales por delitos de crimen organizado aumentaron un 104,7%. Sin embargo, la proporción de salidas judiciales respecto del total de causas concluidas disminuyó 14 puntos porcentuales, pasando de 58,3% en 2014 a 44,6% en 2024.
Los sobreseimientos temporales registraron la mayor variación dentro de las salidas judiciales (+1.730%), mientras que los archivos provisionales se triplicaron entre las salidas no judiciales (+264,8%). En el detalle por dimensión, 9 de cada 10 casos por ciberdelincuencia no tuvo salida judicial, y casi la mitad de las causas por organizaciones criminales no logró una resolución judicial.
Las causas vinculadas a crimen organizado aumentaron de manera sostenida en el sistema penal durante el período 2014-2024, alcanzando 86.323 ingresos al final de esa década. Las causas terminadas también evidenciaron una expansión significativa, con un alza de 167,7% en el período analizado. Así lo muestra el Informe de Persecución Penal del Crimen Organizado en Chile, elaborado por el Centro de Estudios en Seguridad y Crimen Organizado de la Universidad San Sebastián (CESCRO-USS).
Aunque los delitos asociados al crimen organizado representan una proporción baja en comparación con el total de ilícitos del sistema, su participación se duplicó en los últimos diez años, al pasar de 2,4% en 2014 a 5,2% en 2024. Pese a ello, su impacto trasciende su volumen, debido a los efectos negativos que este tipo de criminalidad genera a nivel social, político y económico.
El aumento de causas supera el ritmo de los resultados judiciales
Según el análisis, basado en datos del Ministerio Público, las salidas judiciales por delitos asociados a crimen organizado aumentaron en número, registrando un alza de 104,7% en la última década. Sin embargo, este crecimiento se dio en un contexto de fuerte aumento del total de las causas concluidas, por lo que los resultados judiciales no avanzaron al mismo ritmo. Como consecuencia, la proporción de salidas judiciales disminuyó en 14 puntos porcentuales, pasando de 58,3% en 2014 a 44,6% en 2024.
En este escenario, solo el 27,8% de las causas que tuvieron salida judicial terminó en una sentencia condenatoria, es decir, menos de un tercio de los términos logra una sanción penal efectiva.
“Pese a que la persecución penal en delitos asociados a crimen organizado muestra mejores resultados que el promedio nacional —con un 46,4% que finaliza con salidas judiciales, frente al 36,8% del total de delitos—, la proporción de resultados judiciales ha disminuido en el tiempo. Existe una brecha progresiva entre la actividad criminal, cada vez más compleja, y la capacidad del sistema penal para investigarla y sancionarla eficazmente”, señaló Luis Toledo, director de CESCRO-USS.
Sobreseimientos temporales crecieron más de 1.700%
Al analizar el tipo de salidas judiciales, la mayor alza se concentró en los sobreseimientos temporales (causas que se suspenden temporalmente por falta de antecedentes, pero que pueden reabrirse), los que registraron un incremento de 1.730%.
A este resultado le siguieron la suspensión condicional del procedimiento (+581,8%), la facultad para no investigar (+461,3%) y los acuerdos reparatorios (+110,4%). También se observaron variaciones en las sentencias absolutorias (+86,2%), los sobreseimientos definitivos (+77,1%) y las sentencias condenatorias (+56,2%). En contraste, los sobreseimientos definitivos bajo artículo 240 del Código Penal disminuyeron en 45,4%.
Archivos provisionales se triplicaron en diez años
En la última década, las salidas no judiciales por delitos asociados a crimen organizado subieron un 227,5%, registrando variaciones en todas las categorías analizadas. La principal se concentró en los archivos provisionales, es decir, causas que se suspenden temporalmente por falta de antecedentes suficientes para continuar la investigación, que se triplicaron (+264,8%).
Le siguieron las declaraciones de incompetencia (+184%), las decisiones de no perseverar —cuando la Fiscalía decide no continuar la investigación— (+112,4%), y el principio de oportunidad (+6,2%).
9 de cada 10 casos por ciberdelincuencia no tuvo salida judicial
El informe analiza los delitos asociados al crimen organizado en ocho dimensiones. Entre ellas, la ciberdelincuencia presenta la mayor proporción de salidas no judiciales (93%). Del reducido porcentaje que sí registró una salida judicial, el 100% finalizó en facultad de no investigar, es decir, en la decisión del Ministerio Público de no iniciar o continuar la investigación por insuficiencia de antecedentes.
Dentro de las salidas no judiciales en ciberdelincuencia, la mayoría correspondió a archivos provisionales (84,6%). “Los tiempos de respuesta policial y el fortalecimiento de las capacidades investigativas y tecnológicas del sistema, especialmente frente al cibercrimen, son factores determinantes para mejorar los resultados de la investigación y enfrentar fenómenos delictuales cada vez más complejos”, explicó Jorge Burgos, investigador de CESCRO-USS.
Al observar otras dimensiones, las causas asociadas a organizaciones criminales constituyen la segunda dimensión con mayor proporción de salidas judiciales: el 55% registró una salida judicial, y de ellas, el 71,3% correspondió a sentencias condenatorias.
Revisa el primer Informe de Persecución Penal del Crimen Organizado en Chile y la plataforma interactiva con el detalle nacional, regional y comunal.


Sobre CESCRO-USS
El Centro de Estudios en Seguridad y Crimen Organizado de la Universidad San Sebastián (CESCRO-USS) es una unidad académica de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, creada en 2023, dedicada al estudio del crimen organizado y al análisis del funcionamiento del sistema penal chileno. Su misión es generar evidencia y conocimiento aplicado para apoyar la toma de decisiones en materia de seguridad pública, contribuyendo a un país más seguro, en el marco de los valores de la democracia, la libertad y el respeto al Estado de Derecho.
Entre sus principales instrumentos se encuentran el Indicador Nacional de Crimen Organizado, que en 2024 recibió el Safe City Award por ser la primera herramienta en Chile que permite visualizar y cuantificar este fenómeno delictual, y la Encuesta Chile Nos Habla – Percepción Ciudadana en Seguridad, además del Informe de Resultados de la Persecución Penal por Delitos Asociados al Crimen Organizado en Chile, que analiza el desempeño del sistema penal frente a este fenómeno criminal.