Buscar

Salud pélvica: clave para el bienestar de la mujer

El piso pélvico es un conjunto de músculos y tejidos con diversas funciones, entre ellas, sostiene órganos como la vejiga, el útero y el recto. A lo largo de la vida, factores como el embarazo, el parto, la obesidad y el envejecimiento pueden debilitarlo, generando incontinencia urinaria, prolapsos y otros problemas que afectan la calidad de vida de la mujer.

Annette Rebolledo, académica coordinadora del Centro de Atención Kinesiológica de UDLA Sede Viña del Mar, comenta que “existen estrategias efectivas para activarlo y evitar complicaciones, siendo clave la educación y la prevención, por ejemplo, a través de ejercicios específicos de piso pélvico tras una evaluación kinesiológica especializada, junto con llevar una alimentación equilibrada y evitar el sedentarismo”.

La kinesióloga entrega las siguientes recomendaciones:

1. Ejercicios de conciencia: son la forma más efectiva de reconocer los músculos pélvicos. Para realizarlos, se debe imaginar que se intenta detener el flujo de orina o retener un gas, manteniendo la contracción durante 5 segundos; luego relajar 10 segundos. Esta acción se puede ir repitiendo de 10 a 15 veces al día hasta que se note que se realiza una contracción exclusiva de los músculos del piso pélvico.

2. Buena postura: mantener una postura erguida al estar sentada o de pie ayuda a reducir la presión en la zona. Es importante observar la postura al trabajar, al usar transporte o simplemente realizar las actividades del hogar. Reconocer los cambios y autorregular la postura llevará a mantener la musculatura en equilibrio.

3. Respirar de forma correcta: la respiración diafragmática (respirar inflando el abdomen en lugar del pecho) ayuda a reducir la presión en la zona pélvica, trabaja de forma sinérgica con el piso pélvico y activa el core de manera natural.

4. Evitar el estreñimiento: un alto consumo de fibra (frutas, verduras y cereales integrales) y una hidratación adecuada, facilitan el tránsito intestinal y evitan el esfuerzo excesivo al ir al baño. De esta forma no se realizan pujos o aumento de presión intraabdominal que pueden dañar el piso pélvico.

5. Controlar el peso: el sobrepeso y la obesidad aumentan la presión sobre los órganos y músculos pélvicos, por ende, incrementan el riesgo de disfunciones.

Mantener un peso saludable es clave para la prevención.

La académica también aconseja que “ante los primeros síntomas de incontinencia o molestias en la zona, es fundamental acudir a un profesional de la salud para evaluar y ver estrategias para abordarlo de manera oportuna”.

noticias relacionadas

Día de la Tierra: Chile debe reflexionar. Por Gonzalo Suazo, Gerente Ciencias de la Tierra de GHD Chile

Cuando renunciar no conviene: la paradoja que deja la nueva circular de la DGA. Por José Ojeda, Socio de Araya & Cía. Abogados

Creatividad e innovación en tiempos de Inteligencia Artificial. Por Igal Weitzman, CEO WISE Innovation

No es el planeta, somos nosotros y lo que le dejamos a quienes vienen. Por Francesca Machiavello Narváez, Geógrafa y académica de Administración en Ecoturismo Universidad Andrés Bello