El parlamentario cuestionó la circular de Hacienda que recomienda descontinuar programas clave de educación como el Plan Nacional de Lectura, el Fondo de Apoyo a la Educación Pública y el Programa de Alimentación Escolar que entrega, solo en la región de Valparaíso, más de 300 mil raciones diarias.
Durante esta jornada, el diputado Nelson Venegas oficio a las carteras de Educacion y Hacienda, manifestando su preocupación ante la circular del Ministerio de Hacienda, liderado por Jorge Quiroz, que pone la lupa sobre el presupuesto 2027 y recomienda descontinuar programas esenciales del Ministerio de Educación, entre ellos el Programa de Alimentación Escolar de Junaeb, el FAEP y el PACE.
A juicio del parlamentario, esta situación enciende las alarmas frente a un eventual recorte que podría afectar directamente a la educación pública, la alimentación escolar, el empleo y la permanencia de miles de estudiantes en el sistema educativo, además del perjuicio a las pequeñas y medianas empresas vinculadas al abastecimiento de las bodegas del programa Junaeb.
«Esto no puede tratarse como una simple planilla presupuestaria. Hablamos de la alimentación de miles de niñas y niños, del trabajo de asistentes de la educación y del acceso de jóvenes de liceos públicos a la universidad. Si el gobierno quiere ordenar la situación fiscal, no puede hacerlo a costa de quitarle oportunidades a quienes más necesitan del Estado», señaló Venegas.
Según los antecedentes disponibles, solo en Valparaíso podrían verse afectados cerca de 85 mil niños y niñas que dependen directamente de la alimentación escolar, 1.100 asistentes de la educación vinculados al FAEP y 3.200 jóvenes que perderían cupos PACE para ingresar a la Universidad de Valparaíso y la Universidad de Playa Ancha.
Desde la Asociación de Funcionarios JUNAEB, a través de su directiva AFAEB han manifestado que «hoy día la asistencia a los establecimientos educacionales depende en gran medida de la entrega de alimentación. El daño aquí sería mayúsculo y transversal, y no solamente a los estudiantes, sino que claramente a los establecimientos educacionales, a sus familias (…) que están vinculadas de alguna manera al programa de alimentación escolar y funcionarios de las empresas que trabajan con los contratos con Junaeb», cerraron.