A través de experiencias y prácticas innovadoras de implementación de espacios lectores, los jardines infantiles y salas cuna promueven el disfrute y amor por los libros desde la primera infancia.
En el marco de la conmemoración del Mes del Libro, Fundación Integra destaca la implementación y uso de las Bibliotecas de Aula en cada una de sus salas cuna y jardines infantiles, como una estrategia clave para acercar la lectura y promover el disfrute y amor por los libros desde los primeros años de vida.
Al respecto, la Directora Regional de Fundación Integra, Loreto Barbieri, señaló que “en cada uno de nuestros jardines infantiles y salas cuna contamos con bibliotecas de aula en donde niñas y niños tienen acceso cotidiano a libros y cuentos, lo que favorece experiencias significativas en torno a la lectura, promoviendo el gusto y goce por descubrir historias, imaginar y aprender. Diversos estudios han demostrado que el acceso temprano a libros y experiencias de lectura contribuye significativamente al desarrollo cognitivo, emocional y social, por ello las bibliotecas de aula son un componente fundamental para el proceso de aprendizaje”.
En este sentido, los equipos educativos de salas cuna y jardines infantiles han desarrollado diversas e innovadoras estrategias potenciando el uso de estos espacios esenciales, con el fin de acercar aún más los libros a las niñas, niños y sus familias. Entre ellas, destacan experiencias como mochilas viajeras, rincones lectores en espacios no tradicionales y actividades que integran activamente a las familias, promoviendo la lectura compartida en el jardín y el hogar.
Un ejemplo de este trabajo es el que está llevando a cavo el jardín infantil y sala cuna Ayún de la comuna de La Calera, a través de la implementación de bibliotecas de aula en espacios al aire libre con la participación activa de las familias.
Al respecto, la educadora de párvulos, María José Cáceres, señaló que “uno de los aspectos más significativos para la creación de este ambiente acogedor y contextualizado a la realidad de los niños y las niñas ha sido que estas experiencias están conectadas con su entorno, en donde la naturaleza se hace presente y acompaña este encuentro con los libros. En este espacio, los niños y las niñas no solamente encuentran libros, sino que también encuentran tesoros familiares, recuerdos confeccionados por sus familias, y esto lo viven y lo disfrutan en un espacio acogedor, donde se vinculan emocionalmente con sus equipos y, principalmente, comparten con sus compañeros”.
En tanto, en el jardín infantil y sala cuna Las Tacitas de Valparaíso, la experiencia con la biblioteca de aula ha favorecido el vínculo afectivo y la exploración. Marcela Carrasco, educadora de párvulos de sala cuna, explicó que “los niños y niñas del nivel viven la biblioteca de aula como un espacio cercano, parte de su día a día, lleno de pequeños descubrimientos, es un lugar que sienten propio, donde pueden explorar libremente desde su cuerpo, sus emociones y el vínculo que van construyendo con otros niños, niñas y adultos”.
La profesional agregó que “este espacio, se vuelve mucho más que un lugar letrado, es un espacio de exploración sensorial, de encuentro afectivo con el adulto y de primeros acercamientos significativos al lenguaje, siempre desde el disfrute, la cercanía y el cariño”.
Leer desde los primeros años fortalece el vínculo afectivo, amplía el vocabulario, estimula la imaginación y sienta las bases para futuros aprendizajes, por ello Fundación Integra trabaja para potenciar prácticas pedagógicas que valoren los libros y los espacios de lectura como una herramienta esencial para el desarrollo y bienestar de niñas y niños.