Parlamentarios entregaron una carta al ministro de Transportes advirtiendo riesgos por la eliminación de exigencias técnicas para vehículos de aplicaciones. El senador Fidel Espinoza pidió además que el ministro aclare sus eventuales vínculos previos con plataformas de transporte y explique el cambio de criterio del nuevo reglamento.
Los senadores Fidel Espinoza, Juan Luis Castro, Francisco Huenchumilla, Paulina Vodanovic, Alfonso De Urresti, Gastón Saavedra, Iván Flores, Loreto Carvajal y Danisa Astudillo, estos últimos, integrantes de la Comisión de Transportes, entregaron este martes una carta al ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, manifestando su preocupación por las modificaciones al reglamento de la Ley Uber.
La principal inquietud apunta a la eliminación de exigencias técnicas contempladas en el reglamento anterior, como la cilindrada mínima de 1.4 litros y requisitos de potencia para los vehículos que operan mediante aplicaciones de transporte.
El senador Fidel Espinoza, quien promovió la carta tras reunirse con gremios de taxistas y colectiveros de distintas regiones del país, advirtió que la flexibilización podría afectar la seguridad de pasajeros y conductores.
“Estamos hablando de permitir vehículos de 600 u 800 centímetros cúbicos para transporte de pasajeros. Nosotros creemos que eso pone en riesgo la seguridad de las personas y por eso pedimos al Gobierno corregir este criterio”, señaló
Espinoza agregó que “yo estoy a favor de Uber, pero no a cualquier precio, con autos que no cuentan con la seguridad necesaria ni sistema como los airbags, bajando estándares que pueden terminar afectando los pasajeros”.
Asimismo, el parlamentario pidió que el ministro transparente sus eventuales vínculos previos con plataformas de transporte. “Es importante que el país conozca si existieron asesorías o vínculos anteriores con estas empresas y por qué hoy se impulsa una flexibilización que claramente beneficia a las plataformas”.
La senadora Loreto Carvajal, integrante de la Comisión de Transportes, sostuvo que “el disminuir, el sacar los estándares mínimos que debe tener el transporte de pasajeros, como es la cilindrada de 1.4 centímetros cúbicos de potencia al motor, es bien preocupante. El no regular, justamente, los mínimos estándar, que significa, por ejemplo, tener un vehículo de 800 centímetros cúbicos de motor o menos transportando pasajeros, implica una inseguridad, falta de cuidado y deber que tiene el estado, por supuesto, de proteger y de garantizar un transporte de calidad.
En la misma línea, la senadora Danisa Astudillo señaló que “Nos interesa, primero que todo, normar, pero normar bien para resguardar la seguridad de los pasajeros y pasajeras. Pero también, mirándolo desde la lógica de los conductores, los autos colectivos, de los taxis, nos interesa que esta norma también sea justa y equitativa para que todos puedan tener un espacio para trabajar y sea finalmente el pasajero o pasajera el que decida cuál es el mejor medio de transporte adaptado a sus necesidades.”.
Por su parte, el senador Iván Flores advirtió que una flexibilización excesiva podría generar consecuencias similares a experiencias internacionales “Esto ya ha pasado en otros países y ha generado un desastre. Afecta los estándares de seguridad, cambia las reglas del juego de lo que tanto nos costó. Nos vamos a llenar de vehículos que no cumplen el estándar, generando inseguridad en los transportistas y de paso afecta a los colectiveros, a nuestros propietarios u operadores de taxis básicos. Y eso la verdad es que no es una buena cosa, todo lo contrario, un tremendo riesgo”.
En el documento enviado al Ministerio de Transportes, los parlamentarios advierten que la flexibilización de exigencias podría afectar la seguridad de pasajeros y conductores, aumentar la congestión vehicular y generar una competencia desigual con el transporte formal.